11/20/2013

escribir

Escribir con rabia, no con corajes ni resentimientos vacíos.
Escribir para mostrarse, no la máscara, no el afán absurdo de pertenecer a un círculo ínfimo de pretensiosos, dejar ver el "símismo".
Escribir para compartir estos únicos ojos que ven cuando los agentes vestidos de civil llaman a sus centros de control.
Escribir para decir que no les creo, que no quiero ser comprado, ni vendido, ni ofrecido, ni dejado, porque escribir es mi otra manera de estar en el mundo.
Escribir porque las películas y la tele, la internet y las series son siempre la misma historia disfrazada.
Escribir porque en estas letras hay más vida que en el andar zombi de tantos y tantos seres que respiran, miran la tele, compran lo que ven en la tele, respiran, meten a sus bocas la droga que han visto en la tele y siguen mirando la tele para vivir imitándola.
Escribir porque amo mi andar, porque no soy un artista de la palabra sino un creador como cualquier otro que va sembrando sueños e ideas por aquí y por allá.
Escribir para descubrir una manera, una forma diferente de fluir y no meter mis palabras en otra caja china, en un envase más, en una estructura prestablecidamente estética y perfectamente asible.
Escribir para seguir creyendo que es posible respirar de otro modo, que aún hay más formas de generar un discurso y, por ende, una identidad, una manera de ser y permanecer en algún plano de realidad.
Escribir para generar realidades posibles, no sólo matizar y cambiar fotografías como en photoshop sino crear nuevas maneras de mostrar la imagen.
Escribir porque de madrugada, cuando termino de ver la misma película de siempre, mientras mi familia duerme, necesito decir: no les creo a sus post en facebook, la máscara está tan encarnada que al final sólo  hay impostura y vacío.
Yo escribo hoy, como hace años, escuchando caer la lluvia, mirando pasar a los nocturnos, huyendo del sueño o supliéndolo por letras.
Escribo para escuchar el sonido de mis dedos en el teclado, extrañando el golpeteo de mi olivetti, reconciliado con la gente querida porque ahora puedo escribir en una tablet sin hacer ruido.
Y sigo escribiendo porque en estas noches, en que no puedo dormir porque mi cuerpo no se cansó tanto como los días anteriores, me ganan las ansias y quiero extender mis brazos hasta tus ojos para mirarte y agradecerte que me dejes entrar en tu casa, en tu andar y en tus días, sea con un cuento, con un texto, con un malabar o, simplemente, con el atisbo de una sonrisa.
Escribir como respirar, a veces pleno y otras con todo o gripa, escribir entonces para vivir, como contar y hablar, como viajar y conducir, como comer o comprar, como el virus llamado cultura que respiramos pasivamente, como analgésico, relajante o antibiótico. Pero mejor no, mejor escribir para auscultar y determinar, poco a poco, cual es la propia enfermedad

11/04/2013

¿Cuánto y cuánto más arranca con una gota de sangre derramada?

La violencia desmedida en los últimos años se ha convertido en el escenario cotidiano de México. No entendemos bien a bien en qué momento comenzó, ni de qué forma las calles, las carreteras, los negocios y a menudo nuestros barrios se llenaron de uniformados diversos, encapuchados o simplemente tipos grandes y rudos portando armas largas. No puedo hablar de sus rostros, porque si van al descubierto es imposible sostener la mirada, el cuerpo entero se estremece y uno elige mirar a otro lado.
Porque las pistolas, metralletas, fusiles y demás tienen una única función. Las armas únicamente sirven para matar, para acabar con la vida de otro. No sirven para cuidar, ni salvaguardar, no sirven para otra cosa más que para disparar y cada bala, cada disparo está diseñado para lastimar a un ser viviente y, de preferencia, acabar con él.
Sin embargo, el negocio de la muerte y las armas no es sólo para quien las elabora y vende, las compra, las usa o echa mano de ellas para amedrentar a otros. El negocio de las armas va más allá, porque su existencia genera violencia y con ella una forma de vivir, un imaginario completo y un mundo nuevo, con sus estructuras y maneras.

La primera vez que vi a centenares de uniformados con armas largas apuntando hacia la gente fue en Xalapa, una tranquila ciudad de provincia, habrá sido por 2006 cuando se soltó el rumor de que habría una golpiza pública contra los “Darks”. Nunca había visto uno de esos, pero circularon incitaciones para todos los chicos de secundaria y preparatoria por internet, celulares y mediante pequeñas fotocopias que nadie sabía bien a bien quién repartía ni de dónde venían.
El viernes por la tarde, todo el parque central estaba rodeado de camionetas de policías con armas largas que apuntaban a cualquier persona que se acercara.
Al mismo tiempo, en pueblos cercanos detuvieron a varios chicos.

Y así comenzó, como una broma, como una supuesta golpiza de imaginarios grupos de jóvenes. Y luego no fue más que cotidiano ver armas largas en manos de gente encapuchada, escuchar tronidos por acá o por allá, saber que algún ex compañero de escuela desapareció, escuchar rumores y ver camionetas, tanques y demás como parte del paisaje de una ciudad.

Llevábamos años y años de ver en la mayor parte de las películas pistolas y armas, de mirar en la televisión armas para darle fuerza a las escenas. Guerras donde la supuesta supremacía dependía por entero de las armas, fue una campaña enorme para hacer de las armas un objeto cotidiano, no sólo para soldados y gente violenta, sino para que los niños jugaran con ellas, las pidieran en navidad y cosas como el gotcha se vendieran como diversión en pleno.
Ahora nadie se detiene ni un segundo a reflexionar acerca de la violencia y las armas, al prender la tele aparecen imágenes de asesinatos, de gente armada; en el internet; en los video juegos y en nuestra vida cotidiana. Más cerca aún, centenares de escuelas públicas mexicanas reciben con beneplácito a diario camionetas con hombres uniformados y armados. Así, diariamente nuestros hijos (niños y jóvenes) se relacionan con esos objetos, con esos sujetos y con esas acciones que, por ahora, se omiten.

Supe que mi compañera estaba embarazada en un retén de la marina. Cuando entrábamos a un pueblo y nos detuvieron encapuchados, fue justo en el momento en que uno de ellos le apuntó cuando pude mirar cómo su cuerpo se enconchaba en el asiento, cómo protegía su vientre. Al día siguiente una prueba casera nos lo comprobó, pero yo lo sabía, su cuerpo lo develó.

Más que el cómo llegamos a esto, mi preocupación es ¿por qué? No sé exactamente quién gana de la política del miedo, de la producción sistemática de violencia. Sé que hay un auge enorme de libros que hablan de eso, sé que la mayor parte de la televisión y el cine que se producen usa las armas y la violencia como eje, tema o, al menos, paisaje. Sé que yo mismo me enfrento al problema de escribir sobre violencia y, con ello, seguir alimentando esa idea.
Y  ni mencionar noticias, rumores, charlas de café o de mesa donde el tema es a quién secuestraron, cómo iban los encapuchados o de qué tamaño eran las armas.

La industria del miedo y la violencia es la más mainstream, la más globalizada o, quizá el vehículo de la ideología imperante. Por supuesto, somos actores inconscientes de este mundo. Desde hace años las ideologías imperantes llenan nuestra realidad cotidiana sin que nosotros podamos hacer nada más que encender la tele, emplearnos en algún sitio a cambio del dinero necesario para descansar mirando la tele. Y absorber pasivamente lo que emulamos en nuestros días.

Aldo Peralta

La violencia que, sin darnos cuenta, permitimos en el pasado es la muerte que lloramos hoy y, si no nos detenemos un poco, será la forma del mundo futuro, que permitimos con nuestros actos inconscientes de imitación y nuestros enormes silencios.

10/28/2013

Los nuevos pobres


Martín Corona Alarcón

Los nuevos pobres tienen televisión, la más grande en el centro de su casa, como eje de su voluntad.
Los nuevos pobres no ansían saber ni poder, ansían robar, sentarse a ver la tele y ufanarse de ser ladrones.
Los nuevos pobres son gordos, pero viven desnutridos; no conciben alimentarse porque se llenan de refrescos y alimentos procesados.
Los nuevos pobres no tienen “llenadero” siempre quieren más y más, no importa qué, ni cómo, ni porqué, sólo más.
Los nuevos pobres sólo anhelan dejar de ser pobres,  para eso se esfuerzan en hacer más pobres a los otros pobres.
Los nuevos pobres salen en familia los domingos a llenar el carrito al supermercado con cosas que no necesitan.
Los nuevos pobres no hablan, gritan o murmuran entre dientes, no abrazan ni besan creen que el abuso es amor.
Los nuevos pobres pelean por el dinero, mas nunca invierten ni piensan más allá de en cómo gastar más y más.
Los nuevos pobres no soportan el silencio, llenan el ambiente con cualquier ruido que salga de sus radios, televisiones, reproductores.
Los nuevos pobres creen en el amor de pareja como eje de su vida, viven destruyéndose entre sí con ese pretexto.
Los nuevos pobres son egoístas, trabajan más en destruir al otro que en construirse a sí mismos.
Los nuevos pobres no leen, ven televisión; no crean, imitan; no comen, consumen; no viven, son zombis.
Los nuevos pobres no buscan trabajo, quieren un empleo donde ir a derrochar su tiempo y que a cambio les paguen muy bien.
Los nuevos pobres le creen más a la tele, el radio, la prensa o el internet, que a sus propios ojos, a sus emociones y percepciones.
Los nuevos pobres se quejan de que les cambien el horario, suban los precios de sus alimentos, cambien las leyes que los rigen, pero siguen pasivos a la manada dentro del cerco.
Los nuevos pobres lamentan la devastación de su planeta, pero pavimentan toda tierra a su alrededor.
Los nuevos pobres tienen dinero y lo gastan, pero siempre se sienten vacíos.
Los nuevos pobres tienen metas claras: ser rubio, ser bello, ser rico, ser exitoso, ser poderoso, ser delgado, ser como el protagonista de la última película de Hollywood que vieron.
Los nuevos pobres se quejan, se lamentan, se estresan, se enferman, se mueren en  vida, pero no hacen nada para cambiar la situación.
Los nuevos pobres creen en la política que no entienden, tienen fe en que yendo a votar cambiará algo significativo en sus vidas.
Los nuevos pobres se encomiendan al Dios de los judíos, pero al Dios histórico, no al creador de los bancos.
Los nuevos pobres defienden a capa y espada cosas que no entienden, ni intentan descifrar: el progreso, la democracia, la libertad, sólo porque les han hecho creer que deben hacerlo.
Los nuevos pobres ponen sus esperanzas en competencias arregladas, en guerras falsas, siguen con fe ciega a un bando, a sabiendas que el verdadero ganador es el dueño del espectáculo o las armas.
Los nuevos pobres compiten contra otros pobres como si ellos fueran el enemigo y no sus iguales.

Los nuevos pobres son incapaces de atentar contra su pobreza, contra quienes los someten,  sueñan con ser como ellos y tener a otros pobres a sus pies.

10/14/2013

Algunas mañanas...

...las cosas son más verdes. Como aquella en que sin darme cuenta despertaste a mi lado como si te hubiese traído el primer rayo de sol o te hubiese olvidado la luna.
Algunas veces la vida es más azul porque nos espera el auto para seguir viajando, porque respiramos profundo antes del siguiente salto, porque pesé al miedo ahí vamos andando y abriendo corazones e inventando afectos que duren más que unos pesos o que el tiempo o las distancias.
A veces los días son blancos y me dan ganas de darle las gracias a todos sólo porque puedo ser para sus ojos. Agradecer que no se mal entienda que vivir al margen, no es vivir fuera. Comemos en la misma mesa, compartimos el pan y el calor del fuego aunque nuestros ritmos sean diversos se acompañan, se acompasan.
Habrá días nuevos, con sueños vueltos voces y música, ya vienen los días nuevecitos con su cara de domingo, con su emoción de fiesta.
Claro que hay días tristes, de engorrosas filas y largas esperas, pero esos no cuentan sirven sólo para agarrar fuerza para los otros días 

10/13/2013

12 de octubre

Soy el arma y el asesino, la sangre regada y el muerto.
Soy mexicano hijo de padre asesino y de madre enlutada por los suyos.
Soy occidental en mi hablar y mi pensar y digno heredero de saberes antiquísimos en mi comer y mi ser.
No puedo juzgar a mi abuelo asesino, ni entender a mis abuelas tan distintas.
Amo lo que soy hoy, hasta aquel dolor que durante cinco siglos me trajo acá.
Nada anhelo más que leer las piedras, que volver a cantar y contar con la lengua de los verdaderos sabios.
No sé si a ello estoy destinado, pero sé que soy parte de eso que no entiendo y que el castellano no tiene formas de nombrar.
Más que americano, mexicano, latino o cualquier otro invento, en mí están los secretos bullendo por abrirse.

Martín Corona A.



10/01/2013

Un meme explicado es como...

(Versión del sabio cuento del Mulá Nazrudín)

Un gran escritor de memes y breves status de Facebook y Twitter celebraba su primer salida a la calle en 10 años. Él mediante frases hirientes y ácidas, había logrado más de un millón de likes, retwitts y muchas otras maravillas de la empatía humana a través de medios electrónicos.
Era gordo como una ballena, con la cara atascada de acné y su piel despedía un profundo y añejo olor a grasa de pollo. Entre los miles de fanáticos que se habían dado cita en el bar, uno en especial lo esperaba con nerviosismo y determinación. Era siempre de los 5 primeros en darle me gusta a sus post, pasaba despierto toda la noche espectante de sus publicaciones y defendía a como diera lugar la originalidad y el estilo de su héroe.
Así que la fila de fanáticos afuera del bar daba la vuelta a tres manzanas. Todos pendientes por medio de sus teléfonos y tabletas de cada foto subida, de cada frase, de cada movimiento. El Gran Post (como se hacía llamar nuestro héroe) odiaba las transmisiones en video. Luego de 5 horas tocó el turno del pequeño y delgado fanático.
- Oye, ¿me puedes explicar que quería decir el meme que subiste el 5 de abril a las 03 con 32 minutos? Es que es muy...
La voz pequeñita y casi apagada del Gran Post dijo:
- Con gusto, pero ¿no te gustaría tomar un whisky?
- Sí, pero me explicas, por favor es que...
Y mientras el pequeño fanático seguía parloteando, el Gran Post tomó una botella pequeña y sirvió una copa.
- Entonces me explicarás...
- Sí, claro, a ver yo te explico lo que gustes, pero, ¿no te gusta con hielo?
- Sí, sí, pero...
Entonces el héroe, con toda la calma y parsimonia que cabía (y era mucho lo que cabía en ese gran cuerpo), pidió una bandeja con hielos y colocó tres en el pequeño vaso. Volteó a mirar a su fan con la sonrisa digna de la pintura de un ángel y escuchó:
- Mira decía algo así como que cuando tú sientes o piensas...
- Oye, pero sería mejor que le pusiera un popote, así ya no tendrás que complicarte mucho.
- Pero yo sólo quiero saber qué quisiste decir en el...
- Ahora lo arreglo.
Llamó al mesero y le explicó con toda calma, esperó mirando al techo con una concentración profunda, parecía un monje budista en contemplación, así lo imaginaban todos sus seguidores mientras re pensaba la frase precisa y la redacción exacta. Le puso el vaso en la mano, con hielos, con popote, con mucho cuidado.
- Mira lo que me pareció a mí, fue que...
De súbito, con un movimiento inesperadamente rápido le arrancó el vaso y lo bebió de un sorbo masticando al final los hielos. Tragó. Espero unos segundos, volvió a su contemplacion y todo su cuerpo estuvo preparado para exhalar un eructo. Entonces, mediante un  rápido "acto reflujo", vomitó el líquido al vaso, dejándolo casi lleno con una extraña mezcla de sustancias gástricas.
- Ahora, amigo, si tú te bebés este trago, yo te explico el meme que quieras.
- Eres un... un... ¿por qué me haces esto?
- Es simple amigo, un meme explicado es lo mismo que un trago vomitado.
Y ante el desconcierto de todos, se escuchó quedo: "el siguiente".








9/28/2013

Otra sobre el varito, el billete, la dolariza y demás mentiras para el control total del homo sapiens

Vemos como absurdas,  estúpidas y sin sentido a las sociedades que creen en los dioses de piedra, en palos totémicos a los que les consultan cada movimiento de su comunidad. Miramos a la Edad Media Europea como una imagen de atraso total porque atribuían todo a un Dios con reglas meramente humanas. Nos burlamos de cómo las comunidades aborígenes de tal o cual sitio rechazan por sistema mucho de lo que nosotros vemos como progreso o modernidad.
Sin embargo, nada hay de autocrítica, somos incapaces de vernos desde un sitio diferente al de nuestros zapatos. De hecho, asumimos con frases como "ponerse en los zapatos del otro", que toda persona usa o debería usar zapatos.
Al igual que los ejemplos citados, la humanidad del mundo globalizado vive absorta y fanática de un imaginario, un invento social, de una convención sin otra base que la fe ciega de todos los integrantes de esa supuesta gran comunidad.
El valor de las cosas en nuestra cultura no está determinado por su utilidad, ni por aquello que puedan aportar al mejoramiento de la vida de alguien, el valor máximo del mundo global es sin duda el dinero. Todo se mide en dinero, tu capacidad de trabajo, el ascenso social, la inteligencia debe ser proporcional al dinero que ganas. El placer más grande de nuestra cultura es gastar, pasas 6 días de la semana encerrado trabajando para tener un día libre en el que puedas gastar aquello que ganaste.
Claro que el trabajo actual poco tiene que ver con sembrar, cosechar o cuidar de animales, somos una complicada maquinaria de absurdos que jamás cuestionamos. Trabajamos en comprar y vender objetos que son decorativos, trabajamos en diseñar o planear cosas que no son reales, que no son físicas, trabajamos muchos (cada vez más) en seguir engrandeciendo un mundo falso, que sólo existe en nuestras cabezas, en pantallas, en cuadros de irrealidad.
Y en ello se nos va la vida completa, en trabajar con miras a tener dinero, no a producir, no a crear, no a generar, sino a ganar dinero para poder gastarlo. Y es una trampa, porque no hay dinero capaz de comprarlo todo, ni tampoco se puede comprar aquello que necesitas en realidad. Además el dinero es sólo una convención social, no vale en sí mismo, sino que vale porque tú y yo creemos que tiene valor.
Alguien muy informado dirá de inmediato que no es verdad, porque el dinero es oro guardado y el oro sí tiene valor. Y aquí yo me agarro la panza para reírme, porque el oro es exactamente lo mismo que cualquier otro elemento mineral: tierra. Y la tierra en sí misma no es de nadie. La tierra donde está el oro es la casa de animales y plantas, de minerales y quizá tuya si la habitas, pero no tiene dueños, no en realidad.
Sin embargo, a alguien muy inteligente se le ocurrió que podría hacerle creer a los demás que era el oro la medida para crear un sistema de intercambio más "justo" y sí, es justo para quien lo creo. Luego vino el tema de hacer billetes, monedas, de hacerle un valor subjetivo. Ahora vivimos en el extremo del sinsentido porque tenemos una tarjetita que dice mediante un sistema virtual que tenemos o no "dinero", el cual nunca vemos en físico. Es decir, trabajamos como estúpidos de 8 a 16 horas al día, descuidamos a nuestra familia, nos perdemos del sol diario, dejamos de vivir a cambio de... números en una pantalla que intercambiamos por cosas que no son indispensables para nuestra vida.
¿Vivimos realmente cuando dejamos que nuestra vida -lo único que tenemos en realidad y en cualquier momento se puede acabar- transcurra detrás de un absurdo, de una mentira colectiva?
El humano es el único animal capaz de creer en absurdos, dar su vida por ellos y transformar su entorno, destruyéndolo todo a partir de eso. Por eso siempre es bueno hacer un alto y no ponerse en los zapatos del otro, sino dejarlos ahí botados y ver cómo si no los tengo puestos, los zapatos no funcionan, solos carecen de todo sentido. Porque eres tú quien le da sentido a los absurdos que te acorralan y te esclavizan.

9/03/2013

Pepe González: "Tío Pepe, Pepino y el Coro del real"


Pude platicar largo y tendido con Pepe González, el pretexto fue hacerle una entrevista para el programa  Juglaria Radio. Una maravilla todo lo que comparte ese músico, divertido y amable. A él le debemos los  jingles del Instituto Nacional del consumidor, la idea original de los anti comerciales y  una serie de canciones para niños pensadas contra el consumo masivo y sin reflexión. Eso pasó en los 70 y 80, no ahora que parece moda hablar mal de lo que comemos a diario, de la tele que vemos, pero solo hablar mal como para darle publicidad, porque nadie deja de consumir tanta porquería.
A diferencia de lo que pasa ahora, Pepe propone opciones reales en cada canción, música para niños de calidad, con contenido, divertida y, sobre todo, con mucha calidad es sin duda el trabajo de este músico ciego.


Me resultó molesto saber que tiene poco trabajo, darme cuenta que a nuestros viejos los olvidamos con una facilidad terrible, sea porque los jóvenes sienten que son mejores o más capaces o simplemente porque no aceptamos nuestras raíces. Quizá por ello es que siempre caen al suelo las propuestas cuando llegan a cierto punto, porque si no hay una fuerte raíz, si no valoramos los cimientos, cuando echan el segundo piso se cae la casa.
No sé exactamente cómo o porqué llegué a esto, pero me encanta agradecer a los que abrieron brecha, a la gente maravillosa que hizo cosas extrañas y locas, que ahora son base para poder hacer otras como música para niños, cuenta cuentos o trabajo escénico diverso y divertido. Gracias Pepe González por tu labor, por tu ingenio y maravilla.
Aprovecho amigos para dejarles aquí el correo de Pepe, para contrataciones en escuelas, ferias del libro, festivales de música, les garantizo que no se arrepentirán. Y claro, como buen agregado que soy, ya le propuse hacerle los títeres en su show, de modo que igual nos pueden contratar juntos y así yo podré aprender más del maestro. 
Pepe González:  pepetigre43@gmail.com


Aquí el productor Emmanuel "Meme" del Real, miembro de Cafetacvba de unos 13 años, como integrante del Coro del Real, con su Tío Pepe González.




























Un clásico de la música alternativa para niños de México:
http://www.youtube.com/watch?v=0PEQY1cQjKg&feature=share&list=PL25CC06C392B66ADD

8/30/2013

de los gastos y la vida

La bebé duerme en medio de sus padres. Por las noches, su mamá la tiene muy cerca para darle de comer dos, tres o hasta cinco veces, su papá despierta a ratos y pone su mano en el pecho pequeñito y la bebé se mueve un poco o simplemente suspira. Los tres se sienten seguros así, seguros de que se tienen, se aman, se comparten.
Pasan la vida juntos. La pareja soñó mucho tiempo con dar vida, con crecer junto a un ser nuevo, con la posibilidad de dar seguimiento a sus vidas en otra. Bromeando solían decir: "somos tan felices juntos que necesitamos algo con qué complicarnos un poco, un hijo es algo lindo". Mitad verdad: son felices y plenos; mitad broma: un hijo no complica la vida, sino que es la vida misma.
Claro que la televisión se ha dado a la tarea de hacer de lo normal, de lo humano algo absurdamente complejo. En lugar de que mamá  dé teta a su hijo, como buenos mamíferos que somos, hay que comprarle botes, latas de "fórmula" (que quién sabe qué es y porque la hacen así) en mamilas, biberones, chupetes... Luego pañales, montones y montones de pañales "desechables", cuna, porta bebé, carrito y juguetes y toallas para limpiarle la cola, chupones y tantas y tantas cosas.
Pero, ¿por qué no simplemente amamantarlo, tener sus pañales de tela que son un gasto nada más y de ahí lavarlos en la comodidad de la lavadora?
Tiempo, no hay tiempo. Nuestra cultura globalizada y unívoca nos dice que no hay tiempo, porque hay que trabajar ambos, papá y mamá al trabajo para que el dinero alcance. ¿Para qué? Para pañales, leche, toallas y demás cosas que, si lo analizáramos, no son necesarias. Sin embargo, creemos ciegamente que así es, porque así debe ser. De manera que sin reflexionar vamos al trabajo, ganamos algo de dinero y sostenemos un "nivel de vida" que a la vez es una trampa que nos sepulta.
Y si no, hagamos cuenta de dinero respecto de tiempo. Muchas veces cerramos mal un mes tras otro, no hay dinero que alcance porque por más que trabajemos siempre estamos comprando y pagando cosas que no necesitamos en realidad y sólo nos hacen sentir cada vez peor.
Y ni hablar de que los niños crecen y van a la escuela y son más sus necesidades.
Y ni hablar de la formación humana que ya no dan los padres, ni los abuelos, ni nadie de la familia.
Y ni hablar de cómo imitamos los comportamiento de la televisión y el cine sin detenernos a pensar si son reales, posibles o congruentes...
Y ni hablar, sólo es una idea, una opinión. No quiero que mis amigos me dejen de hablar o que me tomen por un radical tonto, un idealista pasado de moda que sigue creyendo en el valor de la vida por encima del dinero, del poder y de lo que imponen las imágenes de los grandes medios.

8/17/2013

Acabar con la televisión, acabar con esa idea del mundo

En nuestra vida cotidiana no reparamos en lo importante que son las historias, la información a la que tenemos o no acceso los seres humanos. Al ser el único animal capaz de transformar su entorno a partir de ideas somos capaces de crear mundos, realidades a partir de una idea, de un cuento, de una historia.
Creemos ser parte de un plan divino, creemos ser superiores a todos los otros animales del planeta, creemos que merecemos explotar la tierra para nuestro beneficio, creemos que debemos aniquilar a toda especie de atente -real o tentativamente- contra la supervivencia de la especie, creemos y creemos y damos por hecho que así debe ser amparados en una idea de Dios o de Leyes o de Humanidad.
Sin embargo, si ponemos un poco de humildad descubriremos con  asombro y no dudo que con mucho dolor que todo eso es sólo un cuento, un invento. Dios no bajará de los cielos a mirarnos a los ojos y agradecernos por guardar unos dogmas tan históricos y absurdos con la cultura que habla de él, tampoco las leyes y la nación nos agradecerán nuestro respeto y cuidado. Seamos honestos, todo ello son ideas que nos creemos dogmas de fe, estructuras de pensamiento para la organización social. Tampoco satanicemos, nada malo hay en ello. Es como pensar que el veneno de la serpiente es una maldición, simplemente es lo que es. La serpiente usa su veneno para cuidar de su especie, lo mismo los humanos usamos esta extraña capacidad de creer y crear cosas para que la especie sobreviva en el planeta.
Sin embargo, los procesos de pensamiento de los humanos han ido convirtiéndose en algo muy extraño. Puede leerse en los libros, documentan crónicas televisivas y hay gente que habla del pasado como si lo hubiese visto con sus propios ojos, que en el pasado hubo culturas diferentes entre sí. Grupos sociales con ideas y formas muy diversas entre sí, de manera que los viajeros como Marco Polo hallaban mundos increíbles, maneras y formas jamás pensadas por ellos. No dudo que lo mismo ocurriera en la catástrofe de América, cuando Occidente controló la riqueza y dominó el pensamiento diverso de los grupos sociales que convivían en esas tierras.
Actualmente no es necesario matar a decenas de miles o millones de personas para dominar un pueblo, para destruir una cultura. Hace tiempo se dieron cuenta que era muy simple el viraje ideológico, basta con hacerles creer algo que valide el poder y la propiedad del extranjero en la propia tierra.
Jugaré con un ejemplo muy bobo. En la comunidad de X todos viven tranquilos, no existe la propiedad privada y cada uno desempeña un papel importante para el resto, nadie es dueño de nada y a la vez todos trabajan a favor de todos. No existe la monogamia, ni la pareja, sino la comunidad; así los chicos son de todos y criados y alimentados por todos. La tierra no es una propiedad sino un miembro más de la grupo. Suena extrañísimo, lo sé, pero es tan absurdamente posible como la vida cotidiana de un residencial cerrado.
Un día llega un extranjero, un ser de Occidente como tú o yo que leemos esto. Al ver ese absurdo de sociedad piensa en dos opciones: destruirlos a todos y robar sus tierras o contratarlos como empleados, que trabajen para él y además "elevar su nivel y estilo de vida". Entonces llega y les habla de El Dragón, un ser que vendrá con rugidos de fuego a quemarlo todo. Así que llega el Dragón y todos se encierran menos los hombres más fuertes y tercos que deseen combatir.
Los combatientes mueren de maneras atroces e inhumanas. El hombre de occidente entonces les dice que para que nunca vuelva el dragón deben leer y escribir, que la verdad está en lo escrito. Así se registra todo, se hace un conteo y una vez realizado, el occidental se queda con los registros, para cuidarlos todos deben darle un poco de lo que hacen.
Luego, resultará que él hombre de occidente será el dueño de todo lo que rodea a la comunidad, lo dicen los papeles. Después, para hacer más justos los intercambios hará papeles con valor que él administrará. Después irá despojando a todos de lo que nunca fue suyo, es decir, sólo les hará creer que ya no son los dueños y lo usará dándoles a cambio un poco del papel que él inventó (dinero) y sólo tiene valor porque los antes pobladores ahora creen que eso vale y pelean y discuten por ello.
Además y para rematar, contrará a los más fuertes e inteligentes para que cuiden por él y para él, dándoles un poco de papel a cambio de sus servicios.
Y toda la sociedad vivirá para agrupar papeles, para tratar de tener más unos que otros. Pero, ¿cómo lo hizo?
Simple, haciéndole creer a todos que así son las cosas.
Justamente así actúa la televisión, el cine y hasta la literatura en nuestras mentes. Dan estructuras, formas y verdad a cosas inverosímiles y absurdas. De modo que una vez en la cabeza de millones de personas, esas historias se van volviendo realidad, porque los humanos imitamos lo que vemos, lo que nos cuentan, lo que creemos como verdad.
Es muy duro, difícil quizá, pero si nos detenemos un poco a reflexionarlo, si nos quitamos la venda de la soberbia nos daremos cuenta que estamos parados en una mentira mediática, una Matrix de supuesta información, de supuesto valor, de supuesta verdad progreso y humanidad.
Y si lo dudas, entonces explícame por qué el oro es el supuesto valor de la moneda, cuando en los bancos el oro no está y en realidad el supuesto valor que tiene es sólo un acuerdo realizado por un pequeño grupo. Pues al final el oro, es como cualquier pedazo de tierra, ya que nada es nadie, todo lo que nos rodea es sólo una parte de la misma tierra transformada.

8/16/2013

¡Vive! Tu propia comunidad de seres vivos en tu cuerpo

Veo a mi hija. Tiene 5 meses y todo lo que encuentra lo lleva a la boca. Leo que los bebés, para vivir sanamente en el mundo, deben adoptar una larga lista de bacterias. Seres vivos que ayudarán a drenar pulmones, a procesar alimentos, a un montón de cosas relacionadas con la vida en el mundo.
Y me miro a veces un poco enfermo, un poco agripado o con ronchas o algún staphilococus que se pasa de los lagrimales a la garganta o miro el rostro, ya con algunas arrugas, los agujeros que me dejé por no cuidar el acné y cómo algunos se volvieron profundos y otros desaparecieron con los años.
El tubo rodeado de linfas que es nuestro cuerpo se va convirtiendo en una fábrica llena de otros bichos: virus, bacterias, que le permiten al cuerpo ser o dejar de ser. Porque los humanos no somos un ente en sí mismo, sino millones de millones de células que se replican y multiplican para hacer la apariencia de unidad.
Veo la vida nueva y dice Alethia que es tan hermosa (Devika) que hasta huele a nuevo. Y me doy cuenta, al comparar el paso del tiempo en nuestros cuerpos, que es muy simple el asunto, ella aún no convive con tantos otros sistemas de vida que dependen del propio, cada cosa que se chupa le llenará de nuevos bichos, cada alimento que ingiera será determinante en el comportamiento de sus órganos y sus células. Y cada alimento es un nuevo modo de asir el mundo.
Hasta hace unos cien años, los humanos nos alimentábamos con la sabiduría de miles de años, de miles (quizá millones) de generaciones que tras de nosotros habían ya experimentado y logrado una dieta acorde a ciertas necesidades y posibilidades, congruente con los tiempos y maneras de cada región. Pero ahora todo cambió de pronto con el descubrimiento del petróleo, con la explosión demográfica y con el uso del dinero como único valor mundial. Así, ahora nos alimentamos (y alimentamos a nuestros virus, bacterias y demás fauna y flora interior) con sustancias que no entendemos, sin saber nada de las posibilidades ni consecuencias de variar nuestra alimentación.
Así nuestra comunidad interna es trastocada, las reglas de comportamiento de las células no son compatibles con los nuevos "alimentos" y se brincan, se rayan, se desconocen y quizá por ello el cáncer y quizá por ello tantos males nuevos y también quizá por eso mismo los años de vida en las generaciones no han aumentado pese al supuesto progreso.
Un mundo muy nuevo es este, donde la vida como tal no parece ser el valor principal. Porque la gente da la vida (su tiempo, su esfuerzo, su ser mismo) para acumular dinero para comprar cosas, con el sueño de acumular tanto que ya no necesite esforzarse, pero a mayor deseo y acumulación mayor dependencia. Es decir, quien más tiene pasa más tiempo y vida cuidando lo que supuestamente tiene. Al final es una trampa, en la que no vives ya para disfrutar el tiempo en el mundo, para aprender de este paso maravilloso, sino para hacer un montón de cosas sin sentido a cambio de dinero (un montón de papeles o fierritos que  valen sólo porque todos lo creen) y luego cambiarlo por comida que no es alimento, por cosas absurdas, por "propiedades" que no son más que la tierra misma. Así, a menudo siento que vivimos esclavos de quienes inventaron que eran dueños de la tierra, crearon el dinero y nos lo hicieron creer.
Sin embargo, algo en todo esto es cierto y lo podemos constatar en nuestro cuerpo cotidianamente, somos una comunidad de diversas manifestaciones de la vida en nuestro cuerpo, somos animales maravillosos que le dan vida a otros (llámense hijos, células, virus, bacterias), capaces de modificar hasta el absurdo los espacios físicos por creer en cosas que nosotros mismos hemos imaginado, hemos creado. Como si los humanos infláramos una burbuja sólo para vivir dentro de ella.

8/15/2013

RE inicio

Como si una sustancia inhibiera mis pensamientos al sentarme frente al monitor, todo de lo que puedo hablar y pensar al compartir frente a una mirada de pronto se calla, de pronto se queda quieto y se esconde.
Quizá piensen mis pensamientos que es mejor quedarse ocultos, no volverse letras, no dejar rastro ni huella. Ideas obvias y a la vez sumamente transgresoras para un mundo absurdo donde vale más un poder sinsentido y el dinero que la vida misma.
Así entonces no tengo mucho qué escribir, no conozco a nadie que desee hablarle a la gente de sí misma, no conozco ningún escritor a quien le importe un carajo su fama o su ganancia a cambio de mover el eje de pensamiento de una cultura caníbal.
Y como no tengo modelos a seguir me aventuro. Dudo que pueda hablar de lo que pienso y creo en la estructura de una película, una serie, un cuento o un poema, hablar escribir cosas nuevas hay que hallar nuevas maneras de escribirlas.
Así, MISMIDAD toma un nuevo sendero, buscará decir lo que me falta en los espectáculos, lo que no leo, ni oigo, lo que alcanzo a mirar en los ojos de la gente, lo que pueda recolectar, obviedades, baratijas, ideas sin forma para abrir puertas, ventanas y quizá mundos.


7/29/2013

De la cultura en mis tierras

Los nervios son curiosos y a veces brotan de pronto, pulgas extrañas en humedad. No me siento tenso, ni nada por el estilo; pero tengo claro que mañana será un gran día.
Sin embargo, me pega durísimo una nota de prensa que leo en Facebook:
Muere La Negra Graciana, sí esa mujer que en discos CoraSon vendía a montones y que dio la vuelta al mundo con su arpa, lo mismo que andaba tocando en el malecón. Y, dicen sus familiares murió sin su homenaje, sin reconocimiento ni apoyos.
A los 74 años de problemas pulmonares y trabajando en las calles. Es hermosa la estampa pero atroz la realidad, es terrible pensar que una mujer dedicada a la música popular no sea reconocida, apoyada. Porque gracias a gente como ella la música de la región gana adeptos, gracias a gente como ella las grandes empresas pueden crear fenómenos mainstream con los jóvenes, manipulables y necesitados de atención, porque podemos homenajear a un académico que impacta acaso a una centena de alumnos al año, pero no a una de nuestros juglares actuales.
Quizá su andar o hablar no eran correctos para las aspiraciones occidentales de los burócratas de la cultura. 
Quizá nunca se dejó ayudar porque tenía sus ideas e ideales tan distintos a la parsimonia y anti funcionalidad de la institución.
Quizá...
Lo cierto es que ya no está más y nadie llenará su sitio, porque la tradición ahora se vive y se toca en escenarios y a costos muy altos, porque la rueda de los tiempos dice que lo popular se vuelve lo coolto y quizá lo siguiente sea la inminente desacralización de la academia, el desinterés por invertir en pequeñísimos grupos que ya no detentan poder alguno.
Mañana presentaré un libro, un cortometraje y un espectáculo de circo en la feria del libro de Xalapa, me resulta tan extraño, porque yo no fui a otros países tocando y cantando la música popular de mi tierra, tengo la mitad de la edad de La Negra y siento extraño, muy extraño.
Pero al igual que ella quiero regalar mi trabajo, quiero hacerlo por el gusto y compartirlo con la gente. Por eso les pedí permiso en la feria para regalar cuentos los últimos días y espero llevarles también un poquito de esta reflexión. Si bien los creadores no hacemos esto por dinero, no estaría nada mal que quienes ganan dinero directa o indirectamente con nuestro hacer, fuesen un poco recíprocos.
A mi me va muy bien, me doy el lujo de regalar mi trabajo. Es lamentable que no a todos, que no siempre.
Gracias Negrita por tu sentir y tu música y tu andar y tu ser, no fuiste un músico tradicional nomás sino una tradición viva, el puente generacional que hace vivir una forma de ver el mundo.

GRACIAS

http://www.eluniversal.com.mx/estados/2013/muere-cantante-pionera-del-son-jarocho-939124.html


7/09/2013

La ciudad es un desfile de caras largas y absurdas, gente-zombi cuyos rostros muestran la falta de alcohol, el exceso de otras sustancias.
A veces me preguntó cómo soportamos vivir en estos hormigueros gigantes, la cafeína, el alcohol, el tetrahidrocannabinol, la pseudoefedrina, la cocaína, son respuestas tácitas.
¿Cuánto de la realidad es un join de sustancias?
¿Cuánto pueden hacernos creer en un mundo falso y absurdo?
¿Cuánto de armas, violencia, dinero, política y demás inventos de Occidente se imponen como la Realidad, mientras tus hijos, tu familia, tus vecinos buscan tu mirada?




6/04/2013

Vivir y escribir

No es nada sencillo ver cómo crece día a día y restarle tiempo a la fascinación a cambio de comunicar. ¿Qué se puede decir? Ella día a día cambia, ahora es tiempo de crecer con ella en el día a día; vida y tiempo de escribir, de poner el alma crecida y fuerte de este lado será en otro momento.
Ahora corro a un kinder, espero a Wajo y me doy tiempo de compartir desde el auto. Lindo este fluir. Mañana a más tardar postearé la crónica de la colección "Los Cuentos del Juglar". Por ahora la pequeña Devika, mi Bebelú.


4/10/2013

Amorismo


Actos de Amorismo*

Comunicación poética y diversa
Mini cuento con ilustración en un flyer.

Hacer miles  de volantes o tarjetas que de un lado tengan una ilustracióna color y de otro un cuento en blanco y negro. Repartirlos en el autobús de forma gratuita, después de contar una historia y no aceptar dinero por ningún motivo, pagar el autobús y desaparecer. Hacer lo mismo en:

* Cafés al aire libre
* Concentraciones de gente a quien poderles quitar un ratito breve de atención.

Características del volante:
Ilustración: estilo personal y temática similar al cuento, más no directa que no plasme lo mismo que el cuento, sino que le dote de significados diversos.
Cuento:
Lenguaje sencillo y fluido, tema cotidiano y evitar usar un lenguaje literario culto que haga a la gente asustarse o no leerlo. Ser preciso y no pretensioso. La función del cuento es narrar una historia y decir algo que no se diga en los grandes medios de comunicación.
Hacerlo en un volante evita que sea algo funcional (separador o algo por el estilo).
La gente “tocada” podrá platicarlo y compartirlo en casa.
Ejemplo de discurso:

Señoras y señores, niños y niñas, seres imaginarios y seres que se creen reales. Les venimos regalando algo simple y lindo, y ojo que he dicho regalando porque la cosas buenas de la vida son gratis como las miradas de los niños, el cariño, el amor verdadero, el aroma de las flores o el aire puro (muy escaso en estos terrenos por cierto) y todo lo verdaderamente bueno y hermoso del mundo. Les venimos regalando una de las cosas más humanas que existen en el mundanal mundo: un cuento, una historia. Si usted piensa que viene del reino de “habíaunavez” se equivoca porque el cuento que le contaré es nomás para usted.
Hoy les traigo_________

3 a 5 minutos

Y después de regalarle esta historia, sólo por seguir de regalón pasaré entregándole en la comodidad de su lugar un pequeño cuento con una ilustración que el dibujante y el escritor han hecho con mucho amor sólo para usted.
No pretenda insultarme con dinero o gratificándome de otro modo, cobro al contado una sonrisa y una mirada.  Y su agradecimiento llega más allá cuéntele a sus hijos, a sus nietos, a su pareja, cuénteles la historia si le gustó y comparta por favor ese cuento que se lleva y la ilustración que les regalamos de todo corazón.
Y si quiere saber más de lo que hacemos siga la liga por internet, llámenos o sólo siga contando estas historias.

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*Amorismo (antónimo de Terrorismo) Acción encaminada a provocar sentimientos de amor a la sociedad, a la comunidad o a un grupo social cercano. Liberación del miedo, a partir del amor, el cariño, la gratuidad y el compartir. (termino acuñado por Martín Corona Alarcón).

Se incluye el primer flyer amorista que ya está en imprenta y se comenzará a repartir en funciones, autobuses y espacios públicos de Puebla y Xalapa.