7/18/2009


¿Cuántas emociones en tan poco tiempo?
vidas en cápsulas con dolor y alegría,
se mezcla en un instante el Pata Negra y la primera función en DF con la aceptación de amputar la pata blanca de Chori.
Un tumor que vivía de él,
y yo aquí tratando de que no se rasque la herida.
Y el llanto que sale solo de mis cuencas.
Y en la televisión Bruce Willis en People and Arts.
Y afuera las chelas y los mojitos y una fiesta donde no estoy desde hace...
Mi fiesta ahora es otra, es esta de soñar y alegrar durante cinco días a más de cincuenta chicos, con un equipo de doce personas.
Mi fiesta es mirarte a los ojos y saber que dentro hay amor y alegría y muchas ganas de contarme el cuento de tus días mientras te cuento esto y aquello, para que no veas el momento en que abro mi pecho y dejo que las costillas sean una marimba que acompaña con música a tus recuerdos, que usan de marco mis palabras.
Duele estar vivo, no volar ni ensoñar, vivir aquí sin entretenerse en cotos absurdos, en palabras gastadas.
Chori estará bien, lejos de aquel cáncer.
Yo camino, corro hacia tus ojos,
busco tus oídos como abrevadero.
No me falta el amor,
ni me falla el cariño,
sigo caminando, camino con Chori que -contrario a lo supuesto-
corre más raudo con tres patas que no le busqué, pero él me muestra.

3 comentarios:

Wuuaco dijo...

Me alegra que Chori siga en este vaiven.
También me enorgullece saber que sigues y seguiras sin decaer, a pesar de los acontecimientos que van surgiendo.

Puede que sea Fuerza o Testarudez de tu parte, sin embargo es de respetar ese baile tan tuyo, en este gran salón en el que se trata de bailar solo un ritmo.

Fue un deleite conocerlo.

Bendiciones a usted y los suyos.

Pata Negra dijo...

No es para nada necesario amputar la pata blanca de Chori.
La Pata Negra siempre requiere una Pata Blanca.

inés dijo...

Quisiera escribir con cierto arte, pero sólo me sale un abrazo para Chori. Ya que estamos en tren de abrazos, otro para vos. Y quiero ir para allá pronto para verlos correr, a los dos.