7/18/2009


¿Cuántas emociones en tan poco tiempo?
vidas en cápsulas con dolor y alegría,
se mezcla en un instante el Pata Negra y la primera función en DF con la aceptación de amputar la pata blanca de Chori.
Un tumor que vivía de él,
y yo aquí tratando de que no se rasque la herida.
Y el llanto que sale solo de mis cuencas.
Y en la televisión Bruce Willis en People and Arts.
Y afuera las chelas y los mojitos y una fiesta donde no estoy desde hace...
Mi fiesta ahora es otra, es esta de soñar y alegrar durante cinco días a más de cincuenta chicos, con un equipo de doce personas.
Mi fiesta es mirarte a los ojos y saber que dentro hay amor y alegría y muchas ganas de contarme el cuento de tus días mientras te cuento esto y aquello, para que no veas el momento en que abro mi pecho y dejo que las costillas sean una marimba que acompaña con música a tus recuerdos, que usan de marco mis palabras.
Duele estar vivo, no volar ni ensoñar, vivir aquí sin entretenerse en cotos absurdos, en palabras gastadas.
Chori estará bien, lejos de aquel cáncer.
Yo camino, corro hacia tus ojos,
busco tus oídos como abrevadero.
No me falta el amor,
ni me falla el cariño,
sigo caminando, camino con Chori que -contrario a lo supuesto-
corre más raudo con tres patas que no le busqué, pero él me muestra.
Publicar un comentario