5/31/2008

Virus malignos

Más de 500 malignos virus me tuvieron fuera del mundo virtual durante dos semanas.Imagen 182

No puedo compartir lo difícil de

esta catástrofe, me vi en la dura necesidad de:

escribir a mano

leer de libros reales y

hacer contactos personales y no virtuales.Imagen 087

Entre el caos surgió la necesidad de tomar aquel viejísimo libro que no recordaba que tenía que leer. ¿Cómo es que no sabía que debía de algo? Simple, dejé que fluyera esa necesidad y casi que lo olvidé...

Pero una mañana paseando por Puebla lo topé en una edición 50% más barata y lo compré. Sí, es como una Biblia grande y gordo, pero este está divertido todo no nomás a pedacitos.

Y les comparto porque ni toda la verdad es real, ni toda realidad verdadera.Imagen 035

...hay muchísimos casos en los que sólo se puede hablar de la esencia de las cosas diciendo lugares comunes.Imagen 171

Cuando uno se acostumbra a no conseguir nunca lo que desea, ¿sabes qué pasa? Que acaba por saber incluso lo que quiere.

Pregunté a diversas personas sobre el dolor. Y nadie sabía en qué consistía el auténtico dolor. La mayor parte de la gente de este mundo apenas lo siente de forma cotidiana.

La curiosidad hacia la vida me impulsaba a seguir viviendo, pero sólo de manera temporal. Si se lo compara con la muerte, vender el cuerpo no es algo tan grave.Imagen 050

Sólo tengo dieciséis años y no sé muy bien de qué va el mundo, pero una cosa sí puedo afirmar con rotundidad si yo soy pesimista, los adultos de este mundo que no son pesimistas son un hatajo de idiotas.

En algún lugar lejano había una isla de mierda. No tenía nombre, No valía la pena ponerle ninguno. Era una isla de mierda con forma de mierda. Allí crecían palmeras con forma de mierda. Y las palmeras daban cocos que olían a mierda. Pero allí vivían monos de mierda que adoraban a los cocos que olían a mierda. Y cagaban mierda de mierda. La mierda caía al suelo, aumentaba la capa de mierda y las palmeras de mierda que ahí crecían eran cada vez más de mierda. Un círculo vicioso (...) Mirándote me he acordado de la historia de la isla de la mierda. (...) A lo que me refiero es que hay un tipo de mierda, un tipo de pudredumbre, cierta tenebrosidad que se autoalimenta y, formando un círculo vicioso, crece con celeridad. Cuando se sobrepasa cierto punto, nadie lo puede detener...Imagen 153

Todas las cosas son complicadas y simples a la vez. Ésta es la regla fundamental que gobierna el mundo (...). Y no debemos olvidarlo. Incluso las cosas que parecen complicadas -y que en realidad lo son- tienen un móvil extremadamente simple: QUÉ SE ESTÁ BUSCANDO, sólo eso. Y lo que llamamos móvil es, por así decirlo, el origen del deseo. Lo importante es seguir la raíz del deseo. Cavar en el terreno de esa complejidad que llamamos lo real. Seguir cavando de forma indefinida. Seguir cavando más y más hasta el extremo de la raíz. Entonces (...) todo se aclara pronto. Así es como funciona el mundo. Las personas necias no pueden escapar de esta complejidad aparente. Y, sin entender ni una sola cosa del funcionamiento del mundo, permanecen en la oscuridad y mueren buscando aturdidos una salida. Están desorientados como si se encontraran en el interior de un bosque espeso o en el fondo de un profundo pozo. Y están perdidos porque no comprenden el principio fundamental de las cosas. En su cabeza sólo hay basura y rocas. Ni siquiera saben distinguir entre adelante y detrás, entre arriba y abajo, entre norte y sur. por eso jamás podrán escapar de la oscuridad.

 Imagen 159

Citas de CRÓNICA DEL PÁJARO QUE DA CUERDA AL MUNDO, Hariki Murakami. Tusquets.

5/20/2008

5/15/2008

el amor no conduce a la muerte, sino a la condena eterna

NO sé quièn es al autor de este texto, pero lo hallé como respuesta a un post sobre videojuegos en Yahoo... Es muy buen texto.
Así que a reproducirlo:

Este texto fue escrito hace casi tres años; acababa de leer, excitadísimo, L’Amour et l’Occident, La llama doble, Love: An unromantic discussion, L’Amour fou, Innamoramento e amore, El matrimonio moderno, The love affair as a work of art, Eros, philia & agape... Nunca apareció en ningún lado. Ahora lo releo y me pregunto si aún pienso estas cosas. Ya no me acuerdo.

amor. m. Ninguna de las muchas definiciones de amor que dan los diccionarios ignora que la palabra viene del latín amor, derivada a su vez del verbo amare, que tiene entre sus primos el sustantivo amicitia; algunas sin embargo olvidan decir que la palabra llegó al español hacia 1114 y que en algún momento de su historia se fue al Languedoc, donde los trovadores inventaron la fins amor (ojo: por entonces, como la mayoría de los sustantivos terminados en -or, éste era femenino) o amor cortés, y la cargaron de nuevos significados: rebeldía, arrojo. Tampoco es común encontrar que el latín inventó sustantivo y verbo como una traducción de varias ideas griegas: êros, philia, ágape: la primera está como atravesada de cuerpos desnudos, en la segunda hay amistad también, en la última una suerte de virtud y se parece más a lo que hoy entendemos por caridad: palabras hermanas que el paso de los siglos ha distanciado. Lo podemos reconocer en los otros parientes, todos nacidos de la misma raíz.

Juan, amanuense del Espíritu Santo, en voz de Casiodoro de Reina escribe (1 Corintios 13:4): el amor es sufrido, es benigno; la Vulgata, en cambio, prefiere caridad: Caritas patiens est, benigna est caritas; ésa es también la elección de los sabios del rey James: Charity suffereth long, and is kind; no puede sorprendernos que los protestantes mexicanos tengan en su cabecera la versión de De Reina: Martin Luther también tradujo amor (Liebe), no caridad (Barmherzigkeit): Die Liebe ist langmütig und freundlich.

El amor, entonces, es sufrido y es benigno. Es, según la Academia en 1992, un sentimiento que mueve a desear que la “realidad amada” alcance lo que se juzga su bien, a procurar que ese deseo se cumpla y a gozar como bien propio el hecho de saberlo cumplido; las Autoridades (en 1726) ya habían trazado una definición semejante: Afecto del alma racional, por el qual busca con deseo el bien verdadero, o aprehendido, y apetece gozarle. No está lejos de la simple e inalcanzable bondad. Por eso Luis Antonio de Villena pudo decir que cuando amamos somos capaces de cualquier buena acción.

“El amor, que no tolera que no amemos”, escribió Dante. Y sabía de lo que hablaba: construyó un libro perfecto para poder soñar que no era imposible reencontrar a Beatriz en los cielos concéntricos, una Beatriz que alguna vez le negó el saludo, que alguna vez se mofó de él entre amigas y que se atrevería a abandonarlo en el Paraíso. Dante entendió la preeminencia del amor, que no consideraba sustancia sino accidente: en el círculo de los lujuriosos compadece a los amantes Paolo y Francesca, llevados a la muerte por el amor: amor condusse noi ad una morte.

Ningún ser humano está tan cerca de la muerte como un enamorado: cada separación, cada palabra desdeñosa son desesperación y vértigo. También si el amor es correspondido: el amado, ese dios falible, nos ha elegido a nosotros, increíblemente. Es demasiada la Fortuna: sabemos que no puede durar. Cada día vencemos a las posibilidades, a los presagios funestos –y el enamorado, que es un arrojado, un extremista, tienta al azar, vive de esa descarga nerviosa y pregunta siempre: ¿me amas? “Si algo me sucede –escribió Meleagro–, riega con vino mis cenizas, te lo ruego, y antes de sepultarlas talla en la urna esta inscripción: Regalo del Amor para la Muerte.” Romeo y Juliet deciden que la muerte es la única manera de perpetuar el amor, que nace en contra de todo; Shakespeare, en cuyas obras aparece la palabra love, verbo y sustantivo, 2684 veces, rogaba a su amado que tuviera un hijo: tal vez así podría vencer a la muerte horrible y seguir siendo “del mundo fresco adorno”: the world’s fresh ornament.

Ningún ser humano, es la verdad también, está tan cerca del nacimiento como el enamorado: el mundo, reverdecido por un instante que se eterniza, contiene todas las posibilidades. Las calles parecen recién pintadas: exigimos por eso la detención del Tiempo, a gritos queremos pedirle que deje de cantar su triste canción de despedida. Dante, otra vez, es el ejemplo: antes de conocer a Beatriz poco o nada se podía leer en el libro de su memoria; el día de mayo de 1274 en que la conoció pudo escribir en ese libro: incipit vita nova, aquí empieza una nueva vida.

Amar, dicen los endecasílabos de Piedra de sol, es combatir. Es cierto: los amantes luchan contra los parientes y las estrellas en Shakespeare y contra Dios en Dante. En la vida diaria luchan contra la traición, contra los celos, contra la güeva. El amor tiene todo en contra porque es antisocial. Los amantes olvidan cualquier compromiso: adiós a la familia y al trabajo, porque sólo vale este instante y este instante es una vindicación de la vida y un ansia de muerte y la vida verdadera y la muerte sin fin no tienen lugar en nuestro odioso mundo de eufemismos. Los amantes tienen que desnudarse y enlazarse para devolvernos “nuestra porción de tiempo y paraíso”. Es mejor ser amantes que marido y mujer porque el matrimonio, a veces, es uno de los enemigos que el amor tiene que vencer. Piedra de sol otra vez:

“déjame ser tu ****”, son palabras
de Eloísa, mas él cedió a las leyes,
la tomó por esposa y como premio
lo castraron después.

Hacer el amor: frase dichosa. Sobre esta cama, entre sus sábanas, en este sillón, en este auto, sobre esta mesa, no hay nada: espacio, aire. Hay que recostarse o inclinar el cuello o simplemente estirar la mano y hacer el amor. Para que en este espacio haya una cosa, para que la noche o la mañana o la tarde se cargue de signos y haya, al menos, algo que no es mucho: el amor.

Cosa alada y frágil, el amor siempre está a punto de morir o de emprender el vuelo. A punto siempre de ser antónimo de sí mismo: odio. Catulo escribió: “Odio y amo. Me preguntarán cómo es posible. No lo sé, pero así lo siento, y agonizo.” Y Villaurrutia: amar es una cólera secreta. Para Bono el amor es como una flor que lanza un alarido: love, like a screaming flower; y para Simon Bonney es un ascua que se extingue: love is like a dying ember.

En español, en portugués, en italiano, el amor es una casa: edificio de tiempo que quiere detenerse. De ahí que digamos enamorarse, que incluye la preposición latina in de lugar y de dirección. (Curiosamente no hemos creado una palabra que indique salirse de ese edificio: examorarse.) En francés y en inglés el amor es un abismo, un pozo: de ahí que no se diga ni enamourer ni to enamour, aunque los diccionarios conozcan esos verbos, sino tomber amoureux y to fall in love. Amar también puede ser caer, hundirse. (Dejar de amar es hundirse igualmente: nadie dice to climb out of love sino to fall out of love.)

Por eso, finalmente, ni el pasado ni el futuro: el tiempo del amor es éste. Hoy, ahora o mejor: ahorita. Este instante cuyo tiempo puede ser más breve que el tiempo que toma pronunciar la palabra: instante. Éste es el tiempo del amor: antes que se extinga, antes que se convierta en esperanza o en miedo, que son los dos perfiles del futuro; antes que se convierta en nostalgia o en reproche: tiempo pasado. Es cierto que asistimos siempre al fin del mundo: el instante amoroso, este instante, es nuestro monumento o nuestra única reconciliación posible con todos los mundos que hemos perdido.


Viena, diciembre 2002

5/14/2008

nada

mentira completa mentira
esto que pensamos como realidad es una absoluta mentira
nos enseñaron a mentir como forma de no perdernos
y ahora eseñamos a nuestros hijos la mentira como único camino
la silmulación la farsa
creemos que así estarán bien
y sí estarán tan bien como nosotros mismos
matamos lo que amamos, lo demás no ha estado vivo nunca (Castellanos)
Y todo con la única finalidad de no sentirnos TAN perdidos, cuando en realidad no sabemos nada de rumbos ni espacios ni llegadas ni saludas ni entradas.

5/13/2008

comienzan los chingazos

Estoy hasta la madre....
las becas, los apoyos, el dinero para la creación siempre se lo reparten quienes les hacen la barba a los que las reparten, quienes a su vez barbearon para tener ese puesto.
y entonces, ¿hay literatura en méxico?
no me vengan con que las novelitas ramplonas de unos nerds lame botas son la propuesta estética de inicios de milenio. Obvio no.
Una cosa es ser jurado, otra participar y una diferente ser creador otra es ser amigo del dueño.
Estoy hasta la madre de los comentarios alagüeños de los MASTERS hacia sus súbditos, perdón debí decir alumnos.
Grupos alrededor de escritores medianones que brincan de la cómoda postura de académicos a las filas de la creación porque son compadres del editor o se cogen al escritor de moda.
Y todo, ¿para qué?
para que sigan derribando árboles para publicar a un puñado de imbéciles cuyo máximo sueño es ser entrevistados en canal 22 o que el pelón idiota del noticiero matutino les diga que son lindos mientras les pica el rabo.
Los escritores de verdad en México, ¿dónde están?
No me digan que son los becarios de fonca o del centro mexicano de escritores de telmex, no me digan eso. Porque sí hay gente como Shaun Tan que a sus 32 o 33 años está revolucionando la forma de hacer libros, porque Alessandro Baricco comenzó a publicar a los 30 y algo... pero no importa la calidad ni la propuesta, si no perteneces al grupo nomás no abren tu proyecto, si no acudes a presentaicones y te haces insumisamente incondicional, si no toleras los desplanres absurdos de las cacas sangradas, quise decir vacas sagradas pero fui irónico, ¿vieron? Nomás jamás...
sé que es el pinche costo de ser famoso literariamente, pero y luego, digo es mejor ser famoso en televisa o azteca, tienes más lana, más fama y luego hasta te contratan más para dar charlas de super ración personal (hay que saber cobrar).
Y no me digan que sueñan con vivir de la escritura porque en este mundo no lo hacen ni los premios nóbel, porque el escritor vive de vender su imagen, de las fotos y las charlas, de las cofnerencias y las notas que vende, no de su creación.
de la creación de los escritores viven las editoriales y todo su aparato, que no es asunto simple.
Por eso aquì comienzo a joder, a joderme el camino literario... espero un día estar tan, pero tan desesperado y enfadado que no sólo despotrique a lo imbécil, sino que me den los cojones poner nombres y citar todo aquello que hace de las artes una mojiganga más en el desfile de la estupidez que es en lo que ha convertido occidente a la creación (con sus amables admirables y deliciosas excepciones).
¿Cómo ven? sueno combativo, què no?

5/12/2008

piensa piensa piensa


...pero, por lo que he oído, me da la impresión de que has estado equivocado desde el principio. Oye, señor pájaro-que-da-cuerda, lo que tú acabas de decir no puede hacerlo nadie. Cosas como: "¡Vamos! A partir de ahgora construiremos un mundo nuevo", o "A partir de ahora me cambiaré a mí mismo".Mi opinión es la siguiente: Por más que quieras creer que has logrado crear un nuevo yo, por más que te hayas familizarizado con ese nuevo yo, bajo esta fachada permanece tu yo original y, a la mínima, asomará diciendo: "Hola". ¿Acaso no lo entiendes? Tú eres algo hecho en otra parte. (...)Señor pajaro-que-da-cuerda, tú eso no lo entiendes. ¿Por qué no podrás comprenderlo tú, que eres adulto? No entenderlo es un grave problema, sin duda. Seguro que ahora te están pasando factura diferentes cosas. Como, por ejemplo, el mundo al que quisiste renunciar; el yo al que quisiste cambiar. Murakami, Haruki. Crónica del pájaro que da cuerda al mundo.

Foto: naturaleza muerta enterrada en una botella de arena de las playas de villarica con celos de Chiara Bautista en la casa de Martín la mañana del lunes 12 de mayo, escuchando la casa azul.
y no es que sea bueno o malo, simplemente hay momentos donde no estoy más que dentro de mí. donde amigos y risas y alegrías no están tan cerca como d costumbre y entonces el uno y entonce darse cuenta que todo, todo todito todo ha sido tan solo una manera de seguir de detenerse en el camino absurdo hacia... en fin que no lo entiendo, pero ni falta que hace, cómo disfruto caminar, pero cuando el cuerpo me pide descanzo comienzan los problemas, porque uno quisiera descanzar sí pero bueno... ya hay una hamaca, ya hay un poco de calma durante los días y sonrío, sí sonrío sin detenerme... sigo leyendo a Murakami y es como salir de un sueño bestial, de una larga pesadilla. espere estúpidamente 4 años para leer ese libro, leerlo me hubiera hecho (creo) comprender tantas y tantas cosas... aquí estoy. aquí estaré. lo demás es parte de una emocionalidad desconcertada.

5/11/2008

calma

no eres tú quien me espera en la estación siguiente de este largo viaje. ni tampoco soy yo quien beberá tus lágrimas de desesperación.
nos topamos en un crash afortunado de eventos extraños. Murakami me acompaña, lo leo desde la calma de mi hamaca roja, azul, amarilla y blanca. A todo el mundo dije que me largaría y a´si fue, me largué. No soy yo el que sigue aquí, varado en un cuarto cómodo y limpio, sintiendo la calidez de esta tierra donde mataron a los árboles amantes.
No me escondo, no huyo, pero cómo hacer para que los demás no lo hagan. Cada uno a sus juegos y atavismos, cada quien se arregle con sus propias carencias si gusta, o si no pues no.
Sigo, camino, este no es el día de la risa, ni del llanto, es la calma pastosa de la que huimos quienes creemos en el caos, en las rupturas, pero la única rutura que dura es la que se guarda en el corazón: el silencio.
No, no eres tú quien me espera, ni seré yo quien calle ante tantas omisiones y mentiras. Presos de nuestras propias rejas, miramos a través de nuestros vicios el mundo, creyendo que lo vivimos.

5/07/2008

Juglares modernos

para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia,
Octavio Paz


En sus últimnos libros de ensayo, desenfadado y sabio, Ernesto Sábato afirmó la vuelta a una Edad Media. Regurgitamos la idea de occidente-Estados Unidos-América como el culmen de la humanidad. No en balde en El Fin de la Historia, Fukuyama afirma que a lo máximo que puede y debe llegar la humanidad es al estilo de vida de Estados Unidos en los 70 y 80. No nos permiten hacr nueva música, no hay oportunidad de nuevas ideas, no vemos más allá de lo que marcan televisión y modas...
Y los más jóvenes, su imaginación de cuatro o cinco esquemas, estructuras cerradas e inamovibles. Si nos atrevieramos a soñar e imaginar, mostraríamos con nuestras miradas que todo esto es una mentira y entonces todo el dinero acabaría y el rico dejaría de ser el dueño de nuestras voluntades...
Pero, ¿quién?
Quizá los que hacen soñar, quizá quienes hacen reir y llorar con sólo su voz, con sólo su canto. Esperemos que así sea, mientras tanto, de Colombia a Miami, pasando por Querétaro y Xalapa y Banderilla y Coatepec, desde Argentina, Brasil, Perú y pronto, pronto pronto hasta la mismísima Patagonia, con ganas de ser tan libres de soñar como mundos posibles hay en cada uno.
GRACIAS BUGA, y a cada uno de ustedes, de sus cuentos y sus sueños.

EN LA FOTO: Javier Echevarría (Perú, Ricardo Marturet (Argentina), Julia Barros (Brasil), Marco Antonio Molina (Venezuela), Angélica Askar (México), Nolimar Suárez (Venezuela), Martín Corona (México), Inés Bombara (Argentina), Almir Mota (Brasil), Soledad Alzate (Colombia).

Juglares modernos


En sus últimnos libros de ensayo, desenfadado y sabio, Ernesto Sábato afirmó la vuelta a una Edad Media. Regurgitamos la idea de occidente-Estados Unidos-América como el culmen de la cultura, ¿qué cultura? ¿No toda realización implica una culminación y nuevo inicio?

Xalapa: ciudad de las flores


No sé bien a quién se le ocurrió, pero durante largo tiempo se le llamaba Ciudad de las Flores a mi ciudad. Sí, se producían flores, claro que no había hectareas y más hectareas dedicadas a ellos. Lo cierto es que verde, verde es todo lo que ves si te asomas un poco a cualquier parte.
Y una iniciativa en la nueva alcaldía dijo: "volvamos a ser la Ciudad de las Flores"... sonaba maravilloso, el problema es dónde diablos cultivarlas. A excepción de pequeños espacios en parques y jardines, el centro está tapizado por entero de concreto.
Así que entonces, decidieron soldar a postes de concreto y balcones estos lindos floreros, de manera que ahora no sólo se ve bonita, re bonita, ay qué bonita, la ciudad, con estos impostados y fríos maceteros, sino que se pueden re utilizar los centros de mesa de bodas, quinceaños y otros eventos.
Xalapa, ahora sí es ciudad de las flores, bueno, de los centros de mesa. Ahora el lío es cómo haces para que no se marchiten con facilidad, sin mencionar la inversión de sostener dichas flores.
Ay.. las grandes ideas.