11/30/2009

...camino...


No estar
No ser
Ser y estar corresponde a un espacio y un tiempo a la vez.

El que camina no está
quien camina no es.

Me vuelvo el eco del eco de mis pasos
el fondo invisible de una risa.

Una cosquilla que te asalta en mitad de la plaza.

Un recuerdo en la noche:
inicio del sueño con una sonrisa
relaja las arrugas de tu frente.

Un asalto de pronto y luego
aire
nada.

Soy el que pasó caminando y silbando,
el que siempre se va cuando la fiesta va a comenzar.
Si quieres conocerme, ven.
Vamos a andar.

11/24/2009

¡Al ladro..!


Después de escucharme, el ladrón de historias corrió a su oficina y le pasó a su secretaria la grabación que hizo de mis cuentos.
Ella copió rápidamente. Le dio al ladrón el texto de lo que fueron en algún momento mis palabras y él las fue cambiando poco a poco; las agarraba del cuello hasta que dejaban su aliento propio, que era el mío.
Las golpeaba para sacarles todo su jugo y cuando estaban vacías, les inyectaba sustancias que hacen mansas a las palabras, dóciles para permanecer encerradas en un libro sin que causen ningún conflicto.
Cometida su fechoría, el ladrón de historias envió su libro terminado a su editor. Quien lo pasó a su departamento editorial, quienes a su vez volvieron a transformar, violentar y vejar a las palabras hasta que quedaron conformes.
Al final, supe todo esto porque sentí cómo en las manos del ladrón mis palabras sufrían y perdían su vitalidad y, luego, porque un amigo que es gran lector me contó que leyó mis historias en un libro de... ¡Ah, sí! -le respondí- es un ladrón de historias. Él sonrió y yo, yo le conté una historia maravillosa, tanto que dejó por un tiempo de buscar palabras vivas en carnicerías literarias.
Foto: Alethia Valdés Pacheco

11/17/2009

Mounstruos que...

Taller en FILIJ



Mounstruos que
te pican las costillas
para despertar.

Mounstruos que
te llevan de la mano
para imaginar.

Mounstruos que
te pegan en el coco
para moelstar.

Mounstruos que
te asustan en la noche
y en la oscuridad.

Mounstruos que
te rascan la cabeza
para despeirnar.

Mounstruos que
te hacen de cosquillas
para carcajear.


11/07/2009

11/06/2009

el vuelo


¿Por qué vuela un ave?
¿Por qué usted, señor, roba en su empresa?
¿Por qué le gritas al niño cuando TÚ te desesperas?
¿Por qué "dirigente" sólo diriges los pasos del dinero de todos a tus bolsillos?
¿Por qué tú, maestro, no trabajas en hacer una educación mejor para los chicos?
¿Por qué vivimos en ciudades y no en la calma del campo?
¿Por qué no haces lo que amas hacer?
¿Por qué callas, aguantas, toleras..?
El ave vuela, tú... tú no.

11/05/2009

Con Isol

Realizamos unas entrevistas con Isol, creadora de libros bellisismos para chicos y otros para no tan chicos. La vaca se estrenó como entrevistadora y conductura, ya les compartiremos el asunto, por ahora unas líneas a compatir del libro que nos regaló: "Secreto de familia".
¡Gracias Isol!



El espejo de la mañana te soltó el secreto
-resquebraja el reflejo de tu ojo derecho la bala de la verdad-:

¡mamá es noche tibia!

Sos fuerte, mina. Sos fuerte, mi...

¿Por qué aparece en el tiempo que no es lo que es?
¿Por qué se desgrana la luz de mamá?

Noche Tibia

Cálido lamento que se vuelve espejo en el andar.

"Yo NO nos soy tibia noche",
susurras fuerte, mina.

"Soy viento fresco que se lleva las sombras, que trae a luna, a la luna..."
callas fuerte, mina.

Noche tibia serás cuando el espeo oscuro de la noche sea tu reflejo.
Sin balas, sin llantos, sin espantos.

11/04/2009

Indolencias y Geocities


se fue a la mierda Geocities y con ellos mi libro Indolencias del web... se busca quién lo quiera alojar.
Gracias!

Me encontré esta foto


Una novela muy muy disfrutable, divertida y amable hasta las canillas.
Re buen texto que no pude dejar de lado hasta acabar y... hasta eso de pronto uno no quiere que termine y menos así... jejejje.
Ni les cuento lleguen al final.

unas gracias, no todas...

parece tanto si se mira hacia atrás
y nada cuando se voltea sólo el alma y está llena.

Diré gracias a la chica que nos invitó al Karaoke en San Juan Jujuy y a su chico que pronto estarán de visita por acá, porque su osito de peluche de Taiwan me acompaña.

Diré gracias a la patagónica colombiana que pierde su acento y gana la universalidad del sabor honesto en la palabra.


Gracias al VascoMachine y su familia que hace de sortware maravilloso, llenandolo de información últil y vaciándolo de virus.


Gracias a la mujer ave que con su vuelo de palabras sostuvo siempre, sotiene en su aparente calma mundos que serán universos.


Gracias a una bruja de luz, un gigante que trenza sueños a su paso, porque al andar y compartir sus palabras cambia mundos y crea realidades.


Me faltan muchas gracias, me falta tanto qué decir que se irá diciendo, sí claro que sí se dice en cada paso a pasito...

sueños...


¿ahí comenzó el viaje?

11/03/2009

del tiempo en Plaza Rivadavia

Como la parte más absurda del argumento: la espera.
En el juego espera: un juego de espera y acecho.
Mi padre era mapiador,
con Yito cantaba "Lito, lito, Lito el gachupín",
para celebrar el jaquemate.


Otros son hoy los juegos que tienen absorta la mente de mi padre.
Otros los cantos y Yito... el viejo Yito, el gran compañero de ajedrez de las tardes de café o refresco que se volvían noches y madrugadas con el café o el refresco, Yito murió.
La muerte dio su jaquemate y seguro que cantó
"Lito, Lito, Lito el gachupín",
cuando cercó a Yito con un peón y un alfil.
Mi padre está triste, no es hoy un mapeador.
Por lo menos él cree que no lo es, pero mapeador se nace y se muere.
Recordé a mi padre y al tiempo en esta foto.
Los viejos que juegan hacen la muerte en cada moviendo,
a cada jugada avanza el final.

En todos es así, pero vaya hermoso ejemplo del tiempo mirarlos.
Y asu alrededor el movimiento sin sentido
sin sentido
sin sentido.

11/02/2009

silencio andando


La puerta once espera cerrada, en once nos esperó el autobús trucho en que viajamos a Jujuy.
Los números son el pretexto, como pretexto es volver o ir, entrar o salir cuando todo es simplemente un devenir de sucesos amables, de miradas juguetonas, de cálidos cuentos que vamos contando de a poco, construyendo de poco.
Vuelvo al norte, que es MI sur, este sur parece más norte que mi norte, que es mucho menos norte que este sur.
Y en el camino quedan besos por darse, quedan abrazos marcados en el alma, quedan estas inmensas ganas de seguir estando aunque sea de lejos, esta gana de siempre estar, de simplemente seguir flueyendo re amablemente.
Y acá compramos cigarrillos y alfajores, y allá lo primero serán unos tacos al pastor con salsa de huajillo y acá adentro esta gana de seguir vogando y allá afuera tantas miradas y ansiedades.
Entonces sonrío, callado y feliz, en la calma de este amanecer en el Aeropuesto de Ezeiza aguardando como una lombriz inquieta en la panza de lo que viene, que no será menos de lo que fue y es lo que sigue permaneciendo.
Ven, dame tus palabras, nada puede darme un respiro amable, un suspiro descargando lo que el corazón da a cada instante.
Escucho, hoy escucho, guardo silencio y pongo en el rostro la sonrisa boba del pícaro que espera el momento indicado.... y el momento indicado no es cuando te miras al espejo buscando cómo te miran y te observo y reclinas la cabeza de costado y luego de acicalarte miras al frente como si nada.
Vuelo a México con escala a Perú, vuelo y vuelvo, vuelto un mar de ríos encontrados soy lo que camina y no quien camina. No sé quién camina, eso a mí no me importa, porque no tengo pies, ni pasos, sabrás de mí siguiendo el rastro calcareo de mis huesos que se dan desgastado de tanto camino. Tampoco soy un camino.
Hoy me he convertido en la fuerza para andar, nada asible, fuga de momentos interminables.