4/02/2015

El peligro de los libros infantiles

El peligro de los libros infantiles
La moda de las últimas décadas es pensar que toda lectura es mejor que lo dicho, que lo visto en tele e incluso mejor que lo posteado en estos muros. Nada más absurdo y tonto, hemos llegado al punto de creer que todo libro es bueno sólo por serlo.
Los libros son vehículos de ideologías, hay libros fascistas, libros destructivos y otros sumamente propositivos y positivos.
Nadie se pregunta quién y por qué se edita tal o cual título. Y me temo que a menudo ni siquiera los autores e ilustradores somos conscientes de la importancia que tiene poner: ideas, sueños, estructuras y mundo, en los cachorros de la especie. Escucho con cierto horror a escritores que dicen: "sólo quiero contar una historia", pues si es esa su finalidad última que lo hagan en la tele o en espectáculos de narración oral, seguro llegan a más personas.
Cada momento histórico ensalza y rechaza valores e ideas, sin duda el libro infantil permite ver con cierta facilidad el diseño ideológico (consciente o no) de esta cultura.
Celebro que existan libros
Celebro que Andersen escribiera piezas maravillosas (algunas sin vigencia y que sostienen valores que hoy son vicios anacrónicos)
Celebro también que seamos cada vez más conscientes de aquellas ideas, estructuras y pensamientos que ponemos en la mente de nuestros niños.
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