9/13/2007

gitaan


Calma... aparente o real, eso no importa, importa esta calma, este fluir y verse a los ojos.
Y la duda latente y el temor de nuevamente enturbiar el río, como si el río fuera límpido y no turbio sólo porque avanza, sólo porque va al mar, sólo porque sí, así es.
y este silencio macerado en las yemas de tus dedos, y este quedarse quieto...
Me detuvo una gitana.
Me pidió leer mi mano.
Grandes demonios tras de mí, granes bendiciones y una cajetilla de Marlboro rojos en sus manos y un chocolate en las mías. No amuletos, no nombres, no nada más que una confusión... sonreí, prqie no sé aún por qué pasé por ahí, por qué pensó que jugaría su juego. Ni sus encantos, ni sus ojos encantadores, ni sus palabras entendidas de leerme con simpleza... sólo fluir.
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