7/23/2010

EL cerdo de Dahl

The Pig

In England once there lived a big
And wonderfully clever pig.
To everybody it was plain
That Piggy had a massive brain.
He worked out sums inside his head,
There was no book he hadn't read.
He knew what made an airplane fly,
He knew how engines worked and why.
He knew all this, but in the end
One question drove him round the bend:
He simply couldn't puzzle out
What LIFE was really all about.
What was the reason for his birth?
Why was he placed upon this earth?
His giant brain went round and round.
Alas, no answer could be found.
Till suddenly one wondrous night.
All in a flash he saw the light.
He jumped up like a ballet dancer
And yelled, "By gum, I've got the answer!"
"They want my bacon slice by slice
"To sell at a tremendous price!
"They want my tender juicy chops
"To put in all the butcher's shops!
"They want my pork to make a roast
"And that's the part'll cost the most!
"They want my sausages in strings!
"They even want my chitterlings!
"The butcher's shop! The carving knife!
"That is the reason for my life!"
Such thoughts as these are not designed
To give a pig great piece of mind.
Next morning, in comes Farmer Bland,
A pail of pigswill in his hand,
And piggy with a mighty roar,
Bashes the farmer to the floor…
Now comes the rather grizzly bit
So let's not make too much of it,
Except that you must understand
That Piggy did eat Farmer Bland,
He ate him up from head to toe,
Chewing the pieces nice and slow.
It took an hour to reach the feet,
Because there was so much to eat,
And when he finished, Pig, of course,
Felt absolutely no remorse.
Slowly he scratched his brainy head
And with a little smile he said,
"I had a fairly powerful hunch
"That he might have me for his lunch.
"And so, because I feared the worst,
"I thought I'd better eat him first."

Roald Dahl


El Cerdo

Hubo una vez un cerdo en Inglaterra, que fue el bicho más listo de la Tierra. Era un tipo genial, todo un portento, una cabeza llena de talento. Hacía largas sumas de memoria, leía gruesos libros sobre Historia. Sabía muchas cosas...y al final se planteaba la cuestión fatal. Por vueltas y más vueltas que le daba jamás la solución se le alcanzaba.- ¿Qué papel me ha tocado en esta vida?- era la gran pregunta tan temida -. ¿Para qué estoy aquí? ¿Por qué nací? ¿Qué reserva el destino para mí? Pensaba en estas cosas tan funestas, pero jamás hallaba las respuestas, hasta que una insomne madrugada, topó con la respuesta deseada. Pegó un brinco de rana saltarina, danzó cual consumada bailarina...- ¡Eureka! ¡Lo encontré! La gran cuestión tiene una contundente solución. Ya sé lo que me espera: mi destino ¡es verme convertido en buen tocino! Es el granjero un hombre muy astuto, pero ya he descubierto que es un bruto. Ya sé por qué me da tan ricas dietas:¡es porque está pensando en mis chuletas!, porque quiere mi piel, mis solomillos, mi cabeza, mis pies, mis menudillos...porque piensa picar muy bien mis chichas para hacer largas ristras de salchichas...Ya sé lo que me aguarda: el matadero, la cuchilla de un fiero carnicero, las ollas de una gorda cocinera, ¡ésa es la cruel suerte que me espera! Así se lamentaba el buen gorrino pensando en su dramático destino. Y llegó la mañana y el granjero apareció trayendo su caldero.- Cerdito, ven aquí, a desayunar, que tienes que crecer y que engordar. Y aquel cerdo tan sabio y tan valiente se echó sobre el granjero de repente. Al suelo sin remilgos lo tiró y allí, con sus pezuñas, lo aplastó. Después olió y hozó, mordió, quebró, chupó, lamió, sorbió, saboreó...No cuento mas detalles...Del granjero tan solo quedó el ala del sombrero. El cerdo se comió hasta la camisa mascando con fruición, sin darse prisa. Y cuando terminó, muy satisfecho, se dijo: ¡Esto me hará muy buen provecho! Ha sido un desayuno muy completo, me siento muy a gusto, estoy repleto. Yo iba a ser hoy la merienda del granjero pero me lo he comido yo a él primero.

Roald Dahl
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