7/11/2005

Sufismos

¡Siempre pasa lo mismo! Se encuentra la cántara, pero no hay agua. Y cuando se encuentra agua, ¡la cántara está rota! Cuando se encuentra un asno, es imposible encontrar una silla. Cuando por fin se encuentra la silla, el asno ha sido devorado por el lobo.

En este bajo mundo hay que acometer una empresa para que se realice otra.

Cuando el amor depende de los colores o los perfumes, no es amor, es una vergüenza.
“Yo debo tanto a esa gente de la habláis y por esa razón ruego por ellos. Me han torturado tanto y me han causado tanto daño que me han guiado hacia el bien. Cada vez que me he sentido atraído por las cosas de este mundo, me han maltratado. Y todos esos malos tratos son la causa por la que me he vuelto hacia la fe”.
Dios pone un velo sobre tus pecados para que un día te avergüences de ellos.
Dice el ave: El cuervo es el que niega el destino. Cuando las circunstancias no enturbian el ojo de mi inteligencia, veo muy bien las trampas que me tienden. Pero, a veces, algún incidente viene a adormecer la ciencia y la inteligencia. Oscurece incluso el sol y la luna.

La verdad procura la paz del corazón, pero la mentira no lo conmueve. Es como un aceite que se ha mezclado con el agua: ya no puede arder.
Los justos no necesitan jurar.
Y cuando por fin viene alguien que te describe realmente tu camello, tu alegría no conoce límites y haces de ese hombre tu guía para recobrar tu camello.
Las armas son, para muchos, la causa de la muerte. Puesto que tú eres miedoso, abandona tus flechas y tu espada.

El verdadero amado es único y no se espera otra cosa en su compañía.
Una aspiración que encuentra un obstáculo se convierte en deseo.

Si realmente deseas conocer la verdad, desgarra también tu túnica y conocerás el alivio.

Capturas un animal, liberas otro. Ese es el juego de un niño ignorante. (…) En amor: más vale ser la caza que el cazador.

Pavo Real: Ya no tengo fuerza para resistir esta caza perpetua. Sólo me queda el recurso de separarme de mis atractivos y refugiarme en el desierto o en la montaña. ¡Cuando pienso que hubo un tiempo en el que estas plumas eran mi orgullo!

Estar unido a su contrario es una tortura peor que la muerte.

El deseo de ponerse en primer plano, ciega a los ignorantes y sus palabras son temerarias.

“Si yo no mostrara paciencia con ella, dijo ¿cómo podría este león arrastrar mi fardo? Soy feliz, ebrio y fiel, como un camello bajo la carga que Dios le ha ofrecido. No tomo demasiado en consideración las críticas del pueblo. Podemos soportar el fardo de esta idiota y de millares de gentes como ella.”

Para explicar el orden divino, la rosa, a veces, se convierte en espina.

Deja a un lado las pretensiones referentes al conocimiento y al misticismo. La cosa más hermosa es comportarse con respeto y servir al prójimo.

Muchos hombres se llaman maestros, pero no tienen más discípulo que ellos mismos. El recién casado está sobresaltado, pero la esposa nada sospecha.

La rana: “Quien se hace amigo de una criatura que no es de su calse merece, ciertamente, el castigo que yo sufro”.

“¡El fiel es como la caña! Su canto es más fuerte cuando está vacía en su interior”.
Citas de:
150 cuentos sufíes, extraídos del matnawi, Rummi, Paidós.
Ha sido hermoso ir compartiendo estos relatos contigo. Sherezadamente dartelos al oído, devoler la capacidad de escucha, entregar en cada palabra un sueño completo, ida y vuelta. Y al final, el loco-sabio-tonto de Nasrudín con su sonrisa leve nos escupe las verdades más lindas sobre el riostro empapado en ilusiones (es cursi entregar el equipo completo).
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