7/27/2006

místico

El ídolo fue bapuleado por Tarzan Boy, permitió que le tundiera de principio a fin de los 12 minutos que duró "la lucha". Dejó que lo golpera, le razgara la máscara, le sangrara la frente, dejó que el rudo lo hiciera pedazos para que la porra ruda se deleitara y el público vertiera toda su compasión sobre el héroe.
Y de pronto...
en un arrebato...
Místico sacó adelante la batalla, con dos o tres volteretas dejó ters segundos espaladas planas a asu rival y se llevó el trofeo de La Arena Puebla.
Aquí vemos cómo el referi lo pone como en bandeja de plata ante el cariño de la gente, Houellebecq, el gran cínico francés, sabe el amor que nace cuando se arriesga un ser ante el público.
Místico y yo, sabemos que la sangre, los golpes, no son nada en comparación a estos momentos.
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