12/10/2006

Par de piernas

Disculpa. Yo solo llegué aquí.
No escribo para responsabilizarte, sino únicamente para dar cuenta de mis pasos, luego de la madruada, luego del llanto, luego del dolor, luego de que supe con claridad que no podíamos continuar así.
Tomé el coche y pensé un poco. Tomé la carretera al puerto. Apenas vi el mar tuve que detenerme, bajar y poner los pies sobre la arena.
El llanto acompasado de las olas, los recuerdos como mazacote de avispas alrededor de mi cabeza panal... reír como idiota al tomar consciencia que no existes, que eres un fantasma, que jamás podré decirle a nadie lo que pasa entre nosotros que si el amor es importante, nadie muere de amor y hay cosas aún más importantes.
Terminé en el mercado del puerto, sabiendo que el par de piernas cuesta 15 pesos, tomándome un vuelve a la vida, una Victoria y pensando en qué crucero jugaría con las clavas para pagar la gasolina del regreso.
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