7/25/2007

juego a la mar


Amanece
y el sol se mete por una rendija de la cortina.
Nada amarga la saliva.
Se ha ido la angustia y ahora sólo queda este rayo de sol que traspasa la cortina por un costado.
Me negué a permitirle entrar, pero me ganó, me conquistó, nada pude hacer dentro de lo humanamente posible.
Sonrío.
Me espera el juego junto a la mar:

Juego a la mar,
la brisa calma no se llevará mis clavas
lograré dominar este juego,
lo necesario
lo posible
para que
lentamente
pueda hacer que tus miradas no dejen de descaznar sobre mí...
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