3/29/2008

mi cielo

Estés mi cielo
no aspiro a más

me rodean los cerros y a veces el frío
y a veces el calor.
Y algunos días extraño tanto la tibieza de la neblina
y otros no.
Memiro en calma.
Respiro nuevamente.
Y entonces...
entonces simplemente dejo que los milagros ocurran o, de vez en vez, pasen a mi lado como esos conocidos que evaden las miradas cuando los topo por las calles de la ciudad donde habita mi cielo.
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