4/09/2009

son ríos de calma los que ahora inundan de flemas mis bronquios


Y luego de tanto andar, cuando las miles de risas siguen sonando en tu oído y en realidad no quieres bajar del tren... quedan las noche de insomnio esperando nuevas aveturas. Viene entonces el mar y su amable abrazo que no se detiene, viene luego Bolivia y Perú y seguir contando de a miles las risas y los juegos y no dejar de inventar afectos nuevos para los mismos amores.
Yo quiero volar en una bolsa de papel quemándose
soy un globo de cantoya que se eleva sabiendo que se quema
soy el amargo de esta y la otra y la que ya no sabe más que a ni una más
soy el que prepara el mate tempranito, antes que el café, antes que te mate la calma, sorbito a sorbito, cebándolo como me enseñaron, así nomás
era entonces otro que no soy más que en canciones, en sueños de sirenas y proféticas visiones.
una gata durazno viene de vez en cuando a visitar mi jardín, trae con ella el saber que la vida no es más que un montón de caminos, tantos que no alcanzaremos siquiera a imaginar durante el recorrido.
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