1/18/2009

Chori duerme


Los días fríos pasan y aquí todo parece en calma.
Claro que "aquí" es un sitio muy pequeño. Hacia la calle duerme Chori, hacia atrás hay una ventana por donde se cuela el ruido incansable del río.
Durante años atribuí al exceso y el delirio, alegría y pasión.
Ahora en calma miro pasar el río y su contenido urbano.
Es un río caño, pero es agua, es río, es movimiento. Él no es responsable de lo que hacemos con su cauce, simplemente fluye. Sin prejuicios, sin valores de positivo o negativo, simplemente fluye.
Sabía que tenía que estar cerca del agua, claro que no supuse qué todo, cualquiera cosa es agua, sin importar qué sea... líquido, agua, humedad.
Y aquí estoy, sin demasiados sobresaltos... por lo menos para mí, porque la locura de otros días se impone en el recuerdo, como parámetro inalcanzable.
Llegan los tiempos de guardar silencio y contar.
Vienen en aviones algunos sueños que despertarán otros y un día se irán como semillas en el zurco, habiendo dejado pequeñas plantitas que crecerán, sin duda.
Chori duerme en su cama nueva y sueña y sonríe cuando le pregunto. Claro que a veces se enfada, sobre todo cuando está solito... a veces no lo está, pero se siente solito.
¡Ahhh qué los gatos!
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