5/06/2009

De influencias, gripes, chismes y chiqueos

Y ahora los mismos mentirosos televisivos que hicieron temblar de miedo ante una pandemia se vuelven dignos defensores. Sí, después de pedirnos que no nos acerquemos al Otro, cuando los mexicanos viajan son rechazados por tener "el temible MAL" y ahora resulta indignante.
Indignante es crear miedo, pánico y luego tachar de tontos a quienes lo sienten.
Vaya tamaño de imbéciles.
Me pregunto si pueden mirar a los ojos de sus familias, si pueden dormir tranquilos sabiendo que todo aquello que les da identidad es su capacidad de mentirles a millones de personas. O quizá, simplemente, no se dan cuenta y consideran que eso es lo mejor para todos.
Asistimos a tantas caídas que uno da gracias por vivir estos tiempos, por vez primera en un par de miles de años se habla directamente de las conductas de la gente de la iglesia. Y vemos cómo los de a pie no acabamos de creerlo...
Y luego, el secretario de salud de México dio hoy el premio Carlos Slim(nas) a lo más destacado de la investigación en salud en latinoamérica. Je je je
En tiempo de contigencia hay tiempo para eso, pero no para seguir con una economía social. Sí, se les repondrá de muchas formas a los empresarios, pero a quienes vivimos de lo cotidiano lo único que nos queda es el consuelo tonto de no haber gastado mucho (je).
Dejo algunas etimologías: influenza es influencia de un mal, nomás. Y la gripe, nace un capricho de un "gancho" o trampa para que los demás nos hagan un poco más de caso. Sí, mis gripas son por eso.
¿Virus? Antes se pensaba en las maldiciones, en el mal que se difuminaba entre los pecadores. Tantas formas de llamarlo a la luz de una creencia u otra; antes religión ahora ciencia, al final todos imaginarios, maneras metafóricas de nombrar lo mismo.
Mientras, esperar, esperar que todo vuelva o regrese a la "normalidad" a la que jamás regresará, pero nos conformaremos con creer que sí y seguir mintiéndonos por comodidad.



Influenza

Hacia el siglo XV, en italiano se empleaba la palabra para referirse al contagio de una enfermedad, entendido como la 'influencia' que la dolencia de una persona ejercía sobre otra. Durante algún tiempo mantuvo este sentido y también el de 'brote' de alguna enfermedad.

La palabra italiana, tomada del bajo latín influentia, ya era empleada con ese sentido en tratados de medicina desde el siglo XIV. Los historiadores recuerdan que en 1504 hubo en Italia una epidemia de fiebre escarlatina, que se llamó influenza di febre scarlattina (epidemia de fiebre escarlatina). Dos siglos más tarde, en 1743, surgió, también en Italia, una gran epidemia de gripe, que en poco tiempo se extendió por toda Europa, que se llamó influenza di cattarro (brote o epidemia de catarro), nombre que luego se abrevió a influenza y restringió su significado a la gripe.

Esta denominación ya había sido adoptada por el francés en 1782 como denominación de la gripe, y por la misma época llegó al inglés. En 1843 aparece por primera vez en esta última lengua bajo la forma flue, en una carta en la que el poeta inglés Robert Southey informaba que estaba afectado de gripe. Esta grafía pasó más tarde a la actual flu. En español, el registro más antiguo que encontramos data de 1895, en la pluma de Benito Pérez Galdós, en su Torquemada y San Pedro:

A las nueve, bajó Cruz del Águila, dando el brazo a su amiga Augusta, y por la escalera se lamentaban de que Fidela, retenida en cama por un pertinaz ataque de influenza, no pudiera asistir a la misa. Pasaron al salón, y del salón, juntas con las otras damas, a la capilla, ocupando sitios de preferencia en el presbiterio.


Estos textos ha sido extraídos de los libros de Ricardo Soca La fascinante historia de las palabras y Nuevas fascinantes historias de las palabras.

gripe
Palabra tomada del francés grippe, equivalente a influenza, es la denominación en español de una enfermedad causada por un virus, que afecta al hombre, así como a algunos mamíferos y aves, y se caracteriza por fiebre, dolor de garganta, debilidad, dolores musculares, articulares y de cabeza.

Ocasionalmente, puede complicarse con neumonía.

Hay varias hipótesis sobre el origen de la palabra, que se empleaba en francés a comienzos del siglo XIV con el sentido de 'gancho' o también 'garra'. En la primera mitad del siglo XVII, grippe se usaba con el sentido de "capricho, deseo repentino", como lo testimonia la obra de Corneille. Un siglo más tarde ya se usaba con la denotación de 'catarro epidémico', en una extensión del significado de 'capricho', probablemente con base en la idea de que se trata de una dolencia que se contrae de manera brusca, como si fuera una veleidad caprichosa del destino.
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