5/06/2009

de juglares...



Hace poco fuimos llamados al Castillo los saltimbanquis, juglares, titiriteros y demás curiosos personajes.

Los señores feudales que cuidan de una parte del reino nos recibieron con manjares y bebidas, como buenos anfitriones saben que con la panza llena se puede comenzar a disfrutar.
Pidieron que dejáramos una foto de nuestras almas en sus anales. Algunos de frente, otros de perfil, todos los juglares que asistimos cambiamos una foto de nuestro interior por regalos.
Como antaño, el servicio al rey constante y comprometido promete ser pagado a largo plazo con tierras, caballos y quizá en la vejez algún siervo que apoye al juglar, quien ha loado al rey durante años, en sus más duros días.
Tengo ahora los regalos, que llevaré entre mis bártulos de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, narraré las historias y loas de este Castillo; a cambio de serguir circulando por cualquier sendero, de abrir nuevos escuchas...
Aunque viene la parte de cobrar los viáticos, enviar la documentación necesaria y ver la parte de impuestos, porque si bien fui llamado por un castillo del rey, no dejo de pagar peaje en casa una de las posadas.
Gracias Castillo-Macmillan por la invitación, gracias Sara Huitrón por las fotos.
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