11/03/2009

del tiempo en Plaza Rivadavia

Como la parte más absurda del argumento: la espera.
En el juego espera: un juego de espera y acecho.
Mi padre era mapiador,
con Yito cantaba "Lito, lito, Lito el gachupín",
para celebrar el jaquemate.


Otros son hoy los juegos que tienen absorta la mente de mi padre.
Otros los cantos y Yito... el viejo Yito, el gran compañero de ajedrez de las tardes de café o refresco que se volvían noches y madrugadas con el café o el refresco, Yito murió.
La muerte dio su jaquemate y seguro que cantó
"Lito, Lito, Lito el gachupín",
cuando cercó a Yito con un peón y un alfil.
Mi padre está triste, no es hoy un mapeador.
Por lo menos él cree que no lo es, pero mapeador se nace y se muere.
Recordé a mi padre y al tiempo en esta foto.
Los viejos que juegan hacen la muerte en cada moviendo,
a cada jugada avanza el final.

En todos es así, pero vaya hermoso ejemplo del tiempo mirarlos.
Y asu alrededor el movimiento sin sentido
sin sentido
sin sentido.
Publicar un comentario