1/11/2010

mi casa


A veces dejo abierta la ventana
para que entre la realidad y el frío,
pero se cuelan las polillas con sus alitas cafés y sus ojos negros negros.

Entonces me enojo, porque ellas se alimentan de mis querencias.
Y aunque no me gusta matarlas son ellas o mis libros,
y es que mi casa está llena de mundos posibles en su presentación "cajita de papel y tinta".

Y mi casa se llena a veces de fantasmas, de historias, de mundos en voces y calideces, en abrazos y canciones.

Mi cacofónica casa me gusta mucho,
"cuando no ando afuera estoy acá", se reían mucho cuando me escuchaban decirlo, porque no entendían eso, que en verdad estoy acá cuando no ando afuera.
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