8/15/2013

RE inicio

Como si una sustancia inhibiera mis pensamientos al sentarme frente al monitor, todo de lo que puedo hablar y pensar al compartir frente a una mirada de pronto se calla, de pronto se queda quieto y se esconde.
Quizá piensen mis pensamientos que es mejor quedarse ocultos, no volverse letras, no dejar rastro ni huella. Ideas obvias y a la vez sumamente transgresoras para un mundo absurdo donde vale más un poder sinsentido y el dinero que la vida misma.
Así entonces no tengo mucho qué escribir, no conozco a nadie que desee hablarle a la gente de sí misma, no conozco ningún escritor a quien le importe un carajo su fama o su ganancia a cambio de mover el eje de pensamiento de una cultura caníbal.
Y como no tengo modelos a seguir me aventuro. Dudo que pueda hablar de lo que pienso y creo en la estructura de una película, una serie, un cuento o un poema, hablar escribir cosas nuevas hay que hallar nuevas maneras de escribirlas.
Así, MISMIDAD toma un nuevo sendero, buscará decir lo que me falta en los espectáculos, lo que no leo, ni oigo, lo que alcanzo a mirar en los ojos de la gente, lo que pueda recolectar, obviedades, baratijas, ideas sin forma para abrir puertas, ventanas y quizá mundos.


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