2/01/2005

Cotidiana

Ayer entré al baño y, antes de mojarme, mientras esperaba que el agua caliente fluyera, noté que hace menos de 10 años pensaba, era, estaba en un sitio diametralmente opuesto.
Me fue invitable caer en la duda, ¿en un año, en el siguiente ciclo, cómo sería el rito común de abrir la llave del agua caliente?
De pronto me asaltó, inevitable, el sentimiento, el anti-dejavu, de escuchar una risa infantil tras de mis pasos hacia el baño. La amorosa obligación de atender y ser uno otro, uno y otros...
RENUNCIO a estar vivo
RENUNCIO a estar con los demás
RENUNCIO a pensar
PERMITO el juego siniestro de proseguir sin sentido alguno.
Ya no amar más
Sólo amar más-----
curioso caso esto de respirar.
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