6/20/2005

Snake Eyes



El llanto cesó.
La serpiente no se morderá la cola nuevamente. La serpiente espera a digerir la presa que yace en su interior.
Una noche como cualquier otra se activa el dispositivo de control insertado abajo de la barba y la serpiente vuelve a poseer. Una y otra vez se muerde la cola al usar mi cuerpo para sus fines, pero la última vez le dejé dentro la presa más placentera que podría imaginar.
Sonrío efímero, la serpiente volverá nuevamente, no hay triunfo en los implantes, ni el control.
A menos que aprendas a programar a la serpiente, trabajar para el enemigo, fundirse en sí mismo.
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