12/02/2007

delgada tercera cuerda


Subir es amar.
Nada hay sino amor en cada poro cuando el ascenso es simple consecuencia.
El escritor de setencias duda:
Sacrificar nuestros más profundos anhelos por el Otro nos hace sublimes; sin emabargo, ceder nuestros más profundos anhelos a la manipulación y el deseo del otro nos lleva a la anulación...
La duda es una línea tan ténue.
¿Cuál es la profunda diferencia entre quien ama y se deja bapulear y quien se deja golpear por mencidiad de afecto bajo pretexto del amor..?
¿Dónde se pone el Yo respecto del Otro y, por ende, dónde la más profunda alegría en la calma?
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