1/15/2008

Leyendas de bruma


Recuerdo una canción brasileña: "yo quiero una casa en el campo... mis libros, mis amigos y nada más."
Luego de tanto batallar y recorrer ciudades y ver rostros y recoger risas en mi mochila, quiero una casa junto al río. Quiero despertar al amanecer con los pájaros, que me acompañe el sonido del río y que mis gatos coman bichos y puedan de pronto llevarme una rana a los pies de la cama.
Claro, si gustas podrás ir a visitarme, charlaremos cerca de la chimenea y quizá salgamos de noche a caminar cerca del río. Claro que si la bruma está cerrada y tremenda a nuestro alrededor lo mejor será no salir.
¿Te he contado la leyenda de la bruma?
Pues resulta que el centro de la antigua ciudad donde vivo es un árbol, durante un tiempo llamado La plazoleta del carbón y ahora llamado simplemente El Árbol.
Durante mucho tiempo El Árbol fue el sitio de prostitución de la ciudad. Mirabas en sus alrededores a mujeres avejentadas, ebrias...
La ciudad lo sabía, una fibra oculta y dura estaba al rededor de El Árbol. Y, ¿por què ahí?, ese es el secreto de la leyenda.
La ciudad pequeña enclavada en la montaña pasaba los días poblada de brumas. Por doquiera la neblina era la atmósfera y e chipichipi su acompañante. Cuenta la leyenda que todo era porque una nube...
En fin, te cuento la historia otro día, quizá ya frente a la chimenea, quizça ya muy pronto, quizá, quizá.. por cierto es una historia de amor.
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