2/14/2006

Malabacrixto


Gravitan de pronto en el aire. Saben de ciclos y que lo que hoy está arriba, pronto caerá a tus manos, simplemente por ley, ley de gravedad.
Mas no la gravedad con que se pude tomar la vida que fluye, sino la otra gravedad, la que no para, el no detenerse para nada, el sentirse ir y venir.
Costó bastante trabajo enseñarle a este muchacho, pero aprendió. Si un cucaracho puede aspirar a volar, porque no un aburrido cristo de piedra puede aprender malabares.
Cierto es que pasar entrenando horas te lleva a darte cuenta de la carga tan simple que es llevar la vida, la tiras arriba, la sueltas, cae y viene la siguiente y no te detienes . ¿Parece fácil? Lo es en realidad.
Uno se da cuenta, como el hombre llamado Marut, como el mismo Santo, quienes comenzaron a vivir casi a los 40 años, quienes sobre sus ruinas se hicieron a sí mismos.
Malabarear te enseña a vivir de otra forma, te mueve la cabeza. Platicabando con Bobarino Gravittini me decía que lo interesante de su profesión es justamente el estilo de vida... je.
Hay secretos tan profundos que están a flor de piel.
Enseñarle malabares al cristo fue esencialmente simple, nada complicado, horas de jugar frente suyo, de tratar de tocar su no humanidad, su ser piedra y ZAZ, de pronto una de sus manos ya pidió un haki, ya otra lo cacha y así... alguien se ha ido, alguien ha llegado, alguien toca, alguien se despide, alguien ríe, alguien llora, alguien compra, alguien regala, alguien ofrece, alguien necesita.. siempre hay alguien, siempre el siguiente movimiento.
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