2/01/2006

Chayotes del amor...

e., la petitE, e y siempre e.
Lo que comenzó como la primera confirmación de que los sueños ocurren es hoy la confirmación de que nada se pierde, todo se transforma...
Nada me da más placer que dar gracias, que sonreir abierto al recordar los humos y cafés y los silencios y la vida que sigue latiendo en ritmos y lugares diferentes.
ALGO importante la petite. Tanto que no fueron pocas las noches que soñé con Soneros entrando a una casa de donde salía ella con un tipo rubio... y todo, masmenos se cumplió. Todo, menos su partida.
Lo cierto es que siempre queda MARUATA, siempre queda ese juego de esperanza... siempre los imaginarios y estas líneas que van y vienen deliciosas, una y otra vez, cada vez más honestas y traslúcidas, cada día más cargadas de una nostalgia clara.
¿Por qué hoy la Petite? Porque sé bien que hay cosas que no se repiten, como los milagros que no ocurren dos veces.
Sin embargo, cada milagro su santo, cada día su realidad y sí, el norte me llama, el desierto que dejé incluso ahora me arde, me llena de alegrías y compañías y sueños y viajes cual ave errante (aberrante), buscando alivio a mi dolor.... jejejejejeje.
Pero ya no hay dolor.
Hace meses alguien que no recuerdo, me preguntaba cómo, què, por qué, con qué soñaba. Describí: risas, gusto por el trabajo con niños, alegría, no complicación, trabajo y no pretensión y de pronto ZAZ.
Llegan cosas, como el zorro y el Principito... de lejos, se acerca y bueno, bueno, bueno. Este corazón de chayote comienza a estar rasurado.
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