10/11/2002

Es curioso, haciendo cuentas salgo de l�os con s�lo 3 mil pesos. No es mucho dinero, es m�s dir�a que es muy poco, pero no los tengo. Hace un rato cubr� la inauguraci�n de El palacio de hierro, me fui con mis zapatos mile andre, mis etermnos pantalones medio cholos de pana y una sudadera negra. Absoluta informalidad y valemadrismo, para rematar no he comprado gel ni espuma y el pelo lo llevaba asqueroso. Total: entr�, me di una vuelta y cuando me acerqu� a una de las salidas no me permitieron volver a entrar. Ni modo. En mis bolsillos escazos 30 pesos, en un ambiente donde una camisa cuesta mi quincena, una cuchara para ensalada la mitad de mi quincena. No s� c�mo saldr� de este mes.
LO que hace uno para �comer? ::::::::>>>

Para portada
Cuando verse bien es sin�nimo de sentirse bien, debe existir un elemento indispensable: una tienda. El marco perfecto para que el alcalde poblano Luis Paredes encontrara a su rival pol�tico, Mario Mar�n. Ambos, al fin sinti�ndose bien y tratando de verse a la altura de la situaci�n, tuvieron que usar sus dotes de cortes�a y saludarse con frialdad; contraste con la c�lida iluminaci�n y el ambiente de la tienda. Pues ambos en su momento son, o fueron, gente palacio.
Templo de la vanidad y la imaginer�a fashion abre sus puertas en Puebla, el buen gusto y la sobriedad tienen cabida en la tienda que ahora corona Angel�polis: El Palacio de Hierro. Pol�ticos, empresarios y toda la gente bien de Puebla se dio cita ayer por la noche, agasajados por breves sorbos de vino, andar pausado para ir deteni�ndose en las texturas, formas y colores de esta sucursal de la m�s glamorosa tienda del pa�s.
En la secci�n de perfumer�a y de ropa para caballero se aglomer� la clase pol�tica, quiz� buscando superaci�n de su imagen, quiz� buscando asesor�a de las decenas de empleados. Lo cierto es que la ropa de unos no era muy diferente a la de otros, pues la simple sobriedad de los trajes formales se llev� la noche.

ABREN EL PUTO MIERDA PALACIO DE HIERRO EN UNA CIUDAD QUE ME PAGA UNA MISERIA POR HABLAR DE GENTE BIEN. MECAGOENMIMISMOENDIOSENLOSANGELESYQUISIERAPONERUNABOMBAENANGELOPOLIS.
Mart�n Corona

Enormes muros forrados de aspecto met�lico, iluminados por ocho ases de luz, daban la bienvenida. Decenas de empleados atend�an y acog�an a los invitados, quienes se esforzaron en verse bien para la ocasi�n. En algunos casos con excelentes resultados, frescos rostros masculinos de trajes casuales y relajados contrastaban con la formalidad de otros que parec�an fuera de lugar. De las mujeres nada en contra, las invitadas sosten�an sus largas copas, acompasando su encanto con pasos menudos. Las charlas relajadas iban desde coches hasta asuntos familiares, sin olvidarse en ning�n momento del sitio que pisaban: El Palacio de Hierro, el templo de la vanidad y la imaginer�a fashion en Puebla.
Bajo el lema: �Los �ngeles ya van de compras�, las puertas de la m�s prestigiosa tienda mexicana se abrieron para una ciudad lejos de Dios y cerca del Distrito Federal. Donde las mujeres tratar�n de ser totalmente palacio, fr�as y hermosas en su andar, nuevas hero�nas urbanas, de suaves telas y porte altivo
Si bien no es el elemento m�s llamativo, la arquitectura de la tienda resulta c�lida y agradable; a la altura de sus dos plantas divididas con escaleras el�ctricas una c�pula de cristales azules lo mismo permite la entrada de luz natural de d�a, que juegos con las luces internas por la noche.
Un sin n�mero de gente se dio cita a la inauguraci�n, resaltando la clase pol�tica que paseaba del brazo de sus parejas, saludaba con ademanes grandilocuentes y charlaba con los no pocos conocidos que hallaba a su paso.
En la secci�n de perfumer�a, lugar por d�nde la tienda se une al conjunto de Angel�polis, se aglomer� la clase pol�tica. Vestidos con la formalidad que los caracteriza, los pol�ticos ya se saludaban, ya hac�an bromas sin evadir los acostumbrados abrazos. Resalt� el encuentro en pasillos del alcalde Luis Paredes, con la menuda figura de Mario Mar�n, quien enfundado en un traje sobrio no tuvo otra opci�n que responder con la diplomacia del momento al saludo de Paredes. Finalmente, ambos son y fueron chicos palacio. Estigma que por lo visto desean llevar hasta sus �ltimas consecuencias.
Dentro de la tienda resalta la iluminaci�n, al servicio del mejor lucimiento de cada departamento. Los pasillos que se abarrotaban de personas caminando y charlando. No faltaba alguno que se permit�a acercarse a los empleados, preguntar por un juego de sala, un antecomedor o la ropa. Sin embargo, no eran las compras los m�viles principales, sino el lucimiento ante la sociedad, el sentirse palacio, por lo menos al recorrer con aplomo la tienda en su apertura.
Por primera vez en Puebla se abre una tienda a esta altura, donde se tienen al alcance marcas como Furla, Versace, Luis Vuitton, Burberry, Salvatore Ferragamo, Moshino, Adolfo Dom�nguez, GillioBruno Magli, Lacoste, Fratelli Rossetti, Escada, Infil, Polo Ralph Lauren y muchas m�s. Todo ello para la mujer conservadora, ejecutiva, deportista, rom�ntica o sofisticada, quien tendr� a su alcance toda la variedad que necesita para su estilo de vida.
Para los hombres, que necesitan tambi�n estar a la moda, esta tienda ofrece colecciones internacionales y nacionales como: Chester & Peck, Paul & Shark, Lacoste Faconnable, Nautica, Polo Ralph Lauren, Tommy Hifiger y Scappinno, por mencionar algunas. Adem�s de un sal�n ingl�s donde se ofrecen exclusivas prendas de dise�ador, de buen gusto e impecable corte, para ocasiones especiales.
Esta sucursal de El Palacio de Hierro, brinda a sus clientes un exclusivo restaurante gourmet con especialidades de todo el mundo en vinos, licores y productos gourmet. Adem�s de todas las facilidades para ir de shoping, al ubicarse en el m�s exclusivo conglomerado comercial de la ciudad.

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